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Lunes, 20 de mayo de 2019



NOTA DE TANO


El triunfo del Cartaginés ante Herediano fue limpio

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 02 abril, 2019

Jafet Soto contamina el entorno del fútbol costarricense

Hace muy pocos días, Herediano derrotó a Alajuelense y Cartaginés a Saprissa y los arbitrajes fueron perfectos.

Cero quejas de Jafet Soto y de Martín Arriola; recordamos al técnico del campeón nacional azuzando a la masa de seguidores del Team en el Rosabal Cordero para que se levantaran a festejar el triunfo sobre el cadáver del león erizo.

En otro escenario, el cuerpo técnico del Cartaginés, cocinó puré de papas en la mesa del Monstruo y se archivaron las cartas de protesta a la Comisión de Arbitraje.

Es que el asunto es sentencia mundial: cuando se juega bien y se gana con solvencia, no hay árbitro con “capacidad” para frenar la victoria.

El pasado domingo, el Herediano dispuso de 53 minutos para meterle un gol al Cartaginés y mínimo empatarle 2-2 el partido, pero el equipo de Jafet Soto no tuvo la capacidad para hacerlo.

Cuando comparo el segundo tiempo entre Cartaginés y Herediano con la segunda parte del juego entre Guadalupe y Pérez Zeledón, encuentro abismales diferencias entre lo que mereció un equipo o el otro.

El campeón nacional no construyó en la cancha absolutamente nada para merecer empatar el partido.

Guadalupe hizo casi todo en el terreno de juego, para mínimo empatarle el juego al actual líder del Clausura, pero los postes del marco que defendió Bryan Segura le negaron la oportunidad.

Los pupilos de Geiner Segura fueron un vendaval que se le fue encima a los guerreros del sur, lo arrinconaron, lo marearon, lo sobrepasaron, pero caprichosamente el balón no entró a los cordeles de Bryan Segura. La ocasión de gol que perdió el atacante Jan Scott con todas las redes a sus disposición fue escalofriante. Cinco remates en los postes pegó la artillería guadalupana en su afán de empatar el partido.

¿Podemos decir lo mismo del Herediano en su juego ante Cartaginés?

¿Qué fácil responsabilizar al árbitro de las deficiencias del equipo, de las limitaciones futbolísticas que presentó en ese partido, de la falta de capacidad para llegar al área enemiga?

El comportamiento de Jafet Soto es enfermizo y le hace un grave daño al entorno del fútbol costarricense. El técnico del Herediano lo contamina y sus quejas, reproches, malacrianzas y faltas de respeto al arbitraje costarricense finalmente nos están enfermando a todos. Su presencia y su voz se están volviendo insoportables. Y crea que lo escribimos con el mayor de los respetos.

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