El reto
Urge un cambio cultural para volver a ocupar un puesto relevante en el planeta como Nación amigable con el ambiente, para ser un efectivo y eficaz país verde.
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Cuando usted baja el agua en su servicio sanitario después de usarlo, todo desaparece y este queda limpio.

¿Conoce qué ocurre después? ¿Cómo saber si sus hijos tienen conciencia del impacto de esa agua una vez que sale de su casa? No solo es un reto personal y familiar, es un reto cultural que trasciende la sociedad, porque esa agua, así como la de su ducha, la de su lavabo, el agua utilizada industrialmente y otras en las que las personas meten mano; son llamadas aguas residuales, las que, sin un adecuado tratamiento, terminan contaminando nuestros ríos, playas y el planeta.

Además, podrían causar las mismas epidemias que sufrió el país siglos atrás: cólera y hasta lepra.

Este es el “ciclo social del agua que inicia con su potabilización y se distribuye para su uso. A partir de ahí se le agregan contaminantes para lavar ropa, residuos fisiológicos y otros, es acá donde debemos tratar adecuadamente el agua para cerrar el ciclo, es la etapa del saneamiento”, sostiene el ingeniero Álvaro Araya, Director de Saneamiento del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (ICAA).

El “saneamiento” es una “competencia compartida”, indica Bernardo Aguilar, Director Ejecutivo de la Fundación Neotrópica, y agrega, “la responsabilidad depende de todos los actores en la sociedad, desde la persona hasta el Gobierno Central, pasando por la academia y las empresas”.

En su mayoría, los Ticos, convergen Araya y Aguilar, no cuentan con una cultura y responsabilidad sobre el resultado de las aguas utilizadas.

De acuerdo con el informe del Estado de la Nación (2012), “más de 900 mil viviendas cuentan con tanques sépticos, se desconoce el buen estado de los mismos y por consecuencia la posibilidad de contaminación en mantos acuíferos”.

Algunos estudios -Mora, Portuguez, Mata, 2013- señalan que, en 2011, descendió la construcción de tanques sépticos. Esto significa un crecimiento en la red de alcantarillado sanitario para la recolección de aguas residuales; recolectamos más agua pero “la lanzamos a los ríos”, enfatiza la investigación.

La Contraloría General de la República, en 2013, indicó: “el país enfrenta un escenario de contaminación hídrica sin control, que tiene altamente afectadas cuencas hidrográficas importantes como Grande de Tárcoles, Grande de Térraba, Tempisque y Reventazón. Esta contaminación incide desfavorablemente en las playas del país, en la acuicultura y en el balance de los ecosistemas acuáticos…”.

El ICAA ha elaborado distintas políticas nacionales sobre aguas residuales, los cual es un importante progreso, el problema radica en que dichas políticas aún no hacen parte de la “Agenda País”, de acuerdo con Aguilar y Araya. Por ejemplo, dice Araya, el Gobierno Central debe invertir $1.400 millones para atacar el “rezago en la infraestructura de tanque sépticos”, sin dicha inversión, le tocaría al consumidor asumirla, “elevando su tarifa hasta 40 mil colones de más, con respecto a lo que actualmente paga”.

Sin embargo, “no existe legislación apropiada para el agua, la que tenemos está obsoleta, data de 1942, se le debe dar un adecuado marco legal y constitucional al tema para que el Gobierno proceda con la inversión”, argumenta Aguilar.

Según él, la educación costarricense contempla como valor cívico el tema del ambiente, el problema es que “la materia no es de carácter obligatorio”, por lo que muchos centros de enseñanza no la toman en cuenta.

“Nos vendemos como país verde, comprometidos con el ambiente”, dice Aguilar, entonces, “debemos adaptarnos”, concluye.

La Universidad de Yale (U.Y.), en Estados Unidos, realiza cada dos años uno de los estudios  más reconocidos a nivel mundial llamado “Índice de Desempeño Ambiental”. En 2012, Costa Rica ocupó el quinto lugar entre todos los países con mejor calificación, dos años después cayó en el lugar número 54, ¿sabe por qué? La U.Y., entre otras, agregó una nueva variable: tratamiento de aguas residuales.

 

Carmen Juncos y Ricardo Sossa

Editores jefes y Directores de proyectos

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Fuentes: Contraloría General de la República, Dirección de Fiscalización Operativa y Evaluativa, 2013. Informe DFOE-AE-IF-01-2013. /  Mora, Darner; Portuguez, Felipe y Mata, Ana.  “Acceso a agua para consumo humano y saneamiento…”. AyA, 2013./ Décimonoveno informe Estado de la Nación. Investigador: Francisco Angulo. 2012.• Fotos:: Shutterstock

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