Juan Carlos Barahona

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Viernes 13 Marzo, 2009

El plan B de las compras estatales

Juan Carlos Barahona

Ayer la prensa anunció que el Poder Ejecutivo, por medio del Ministerio de Hacienda, continuará impulsando COMPRARED, el más avanzado de los sistemas de compra electrónica que actualmente operan en el Estado. Dice la prensa que planean desarrollar un “mercado virtual”, incluso como parte del Plan Escudo. El proyecto promete muchos beneficios y, aunque desconocemos los detalles, posiblemente buscará resolver también muchos de los problemas que por los últimos años ha venido arrastrando ese proyecto.
¡Celebramos la decisión!
Hay distintos modelos de negocio que pueden considerarse teóricamente para desarrollar un servicio de compras electrónicas. Dadas las características de este tipo de servicio, un modelo atractivo es el de Singapur, en que el Estado compra, bajo un estricto acuerdo de operación y calidad el servicio a un privado. Eso resuelve problemas de obsolescencia técnica, actualizaciones complejas, etcétera, incluido el difícil tema de la propiedad del código fuente que, por ejemplo, ha complicado las cosas al Gobierno chileno, a pesar de sus importantes logros en gobierno digital. Otro modelo interesante es el que nos presentaron los coreanos hace un año. Ellos crearon una nueva entidad que se hizo cargo de la proveeduría del Estado pero dando a terceros toda la parte tecnológica. Eso habría sido deseable también en Costa Rica, pero ¿puede usted ver a la Asamblea Legislativa aprobando la creación de una nueva institución estatal? Yo no.
Principio de realidad. Aquí no parece que existan más que tres opciones y aunque ninguna es la ideal, habrá que escoger una de ellas. Que sea el modelo de Hacienda, en cuyo caso el que compra el 8% del presupuesto nacional deberá convencer a los compradores del restante 92%; que lo desarrolle una autónoma (solo ICE, CCSS y RECOPE son aproximadamente el 70%); o que vía decreto ejecutivo se cree una corporación con una directiva mixta público-privada, que de las tres puede ser la que más ventajas tendría, pero que lamentablemente en estos tiempos puede ser difícil conseguir financiamiento para la inversión y puesta en marcha del sistema.
El plan B de las compras estatales lo está llevando también con gran acierto el Poder Ejecutivo, al continuar por medio del Ministro de Planificación, desarrollando la colaboración con el Gobierno de Corea, con miras a implementar la plataforma que nos ofrecen y que sería un salto cualitativo de gran trascendencia si lo logramos implementar.
Con lo que cuesta en este país hacer las cosas, es muy inteligente no soltar una rama hasta agarrarse de la otra. Y es que este es un proyecto que tiene mucha más importancia en el desarrollo nacional de lo que aparenta. No se trata solo de los ahorros que cita Hacienda, de la transparencia que a gritos pide el sector privado o de la simplificación que le permitiría a las pymes venderle al Estado. Se trata de que la competitividad del país está condicionada a nuestros avances en Gobierno Digital y el proyecto de compras electrónicas tiene la posibilidad de generar un flujo de recursos e ideas que permitirían la entrada de la administración pública a la era digital.