Macarena Barahona

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Jueves 8 Mayo, 2008

El icono Ronaldo

Cantera
Macarena Barahona

Los iconos sociales del siglo XXI, en los espacios de los medios de comunicación masiva del planeta, son construidos por las necesidades de elaborar pedestales para una sociedad lastimada en sus mínimas esperanzas de felicidad individual y colectiva.
La soledad de los iconos en su podio de autoinmolación está compensada con las fortunas mediáticas a sus pies.
Literalmente los pies de los astros deportivos, hombres jóvenes que con sus habilidades físicas fortalecen el desvarío del consumo.
Sin saberlo, su sacrificio es más que sus recompensas.
Hacen felices a las marcas deportivas, multinacionales sin rostro de humano, a equipos deportivos convertidos en otras multinacionales, a la venta de ellos mismos en sus imágenes de triunfo y sus imágenes de decadencia. Todo se vende.
El icono que hoy dio “felicidad” a la imagen popular de un deportista con su equipo, a sus compatriotas fanáticos, es hoy el mismo repudiado y revendido por su comportamiento suicida y depresivo.
Por supuesto, es ahí donde todos asquerosamente nos reconfortamos, esas señales de soledad, de vacío, de asco hasta de sí mismo, para confundirse en los bajos fondos de su ciudad, nos alegra malsanamente, hasta a él le sucede nuestro vértigo urbano del horror, la poca felicidad que da el dinero o la fama, el vacío existencial del siglo XXI repleto de mercancías y de millones de seres humanos con hambre.
Nuestro propio vacío cósmico de la suma de contradicciones del dolor humano de la pobreza y la ira imparable de los Imperios contra sus dominios.
De la mentira, la misma del pequeño joven icono ante la humillación mediática, que confiesa su torpeza y sus estúpidos actos, como un adolescente regañado y pillado.
El siglo XXI construye cada vez más mentiras para reconfortarnos de las todopoderosas mentiras de los negocios de la riqueza, que pasa de lejos por el rostro de los jóvenes deportistas, consumiéndolos, acechándolos sin vida privada ni vida pública.
Mercancía ante todo y los demás consumidores, seres humanos solo consumidores...