Luis Alejandro Álvarez

Luis Alejandro Álvarez

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Miércoles 13 Diciembre, 2017

El exdiputado Víquez

La Comisión Investigadora de Créditos Bancarios nos ha revelado todo un andamiaje de personalidades políticas y funcionarios ligados alrededor del empresario Bolaños, quien se autodenominó como “un pulpito”, término que no estuvo lejos de la realidad.

Por los créditos de este con el Banco de Costa Rica, han desfilado ante la comisión desde el Presidente de la República, magistrados, Sala III en pleno y con presentación estelar de Celso Gamboa en audiencia aparte, diputados, ministros, viceministros, fiscal general, fiscal subrogante, fiscales auxiliares, y otras autoridades y el presidente del equipo de fútbol de la provincia de Víquez.



Las comunicaciones que hubo mediante el sistema de mensajería WhatsApp sacaron a la luz una oculta realidad de un “Big Chief”, que al día de hoy nadie ha sido lo contundente como para ponerle el cascabel al gato, y la pasividad de una Presidencia que entró en un acelerado ocaso, contrario al despliegue de enojo que se hizo patente unos pocos meses atrás, nos deja a los ciudadanos con un sinsabor, y tal vez a algunos con pocas dudas sobre la identidad de ese personaje, cuya voz podría ser precisamente la del supuesto imitador del Presidente.

Es precisamente por medio de ese sistema de mensajería gratuito, que se expone la figura polémica del exdiputado Víquez, pues salió a la luz pública una breve comunicación, en el año 2013, con la entonces presidenta de la Comisión Nacional de Emergencias, Vanessa Rosales.

Esas pocas líneas le pusieron en la palestra, y al final le truncaron su afán de regresar a su curul por la provincia de Heredia.

Hubo un pronto anuncio de su renuncia, aunque esta se hizo esperar por varios días.

Dicha comunicación de Víquez, de pocas palabras, pero sí diciendo mucho, revela al entonces diputado solicitando ayudar al empresario Bolaños, con la excusa de que este ayuda al Partido Liberación Nacional y quiere las cosas a como dé lugar.

Se abrió un portillo para que en esa comisión se investigara con un poco más de profundidad el peso de tales palabras y hasta dónde puede haber algún tipo de ayuda a la divisa verdiblanca.

En un giro inesperado se decide, ante la renuncia de Víquez a su postulación para llegar nuevamente a Cuesta de Moras, que no se le convocará a la Comisión.

Como si por renunciar a su aspiración no hubiera existido la comunicación con Rosales y no hubieran vinculado las palabras de Víquez al empresario Bolaños con ayudas a su partido.

Muy serio que la comisión hiciera la vista gorda, más cuando ha sido tan acuciosa con otras personalidades de distintos poderes, por relaciones con Bolaños.

Sorprendió la poca reacción, y no denuncia, de diputados como Patricia Mora y el mismo Ottón Solís, quienes han destacado como miembros de esa comisión con un acucioso trabajo.

Hoy quedan en el aire preguntas que nos hacemos algunos con sentido suspicaz, y que posiblemente no se llegarán a responder.

Las palabras de Víquez podrían quedar en el olvido dentro del entramado de las relaciones político-comerciales que estableciera un cuestionado empresario que tuvo acceso en siete ocasiones a Casa Presidencial, y que ha recibido contratos por varias decenas de miles de colones de instituciones del Estado durante esta administración y las dos anteriores.

Hoy quedan pendientes las respuestas a preguntas como: ¿Qué quiso decir con que ayuda mucho al PLN? ¿Qué tipo de ayuda ha dado Bolaños al PLN? ¿Ha habido aportes económicos de parte de Bolaños al PLN? ¿En qué periodo de tiempo se han dado tales ayudas?, entre otras.

Ya que la Comisión ha extendido su plazo de trabajo hasta  abril de 2018, hay oportunidad de parte de Sus Señorías para rectificar y convocar al exdiputado, pues gran parte de Costa Rica estará pendiente de cómo conteste las preguntas que se le hagan.

Tienen la palabra los señores diputados.