Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 28 Marzo, 2017

Para qué tanto oficial de tránsito, si los señalamientos viales no permiten ni siquiera argumentar las normas básicas de conducta de los conductores

Reflexiones:

El Conavi nos dejó a oscuras

Me sorprende la inutilidad de algunas de nuestras instituciones del Estado. Es increíble que tengamos tanta cantidad de autos, autobuses, camiones de carga, motocicletas y hasta bicicletas; todos conviviendo en nuestras carreteras literalmente a oscuras. No entiendo ni comprendo cómo no es posible que un concesionario de mejoras o de reparación de vías no lleve las dos cuadrillas juntas, la que recarpetea las vías y la que demarca la carretera. Esta mala o pésima práctica de reparación de carreteras en Costa Rica debería terminarse. Lo peor es que ahora hasta el concesionario de la Ruta 27, la que pagamos usted y yo con peajes caros para viajar al Pacífico, también hace alarde de un pésimo señalamiento vial.
Déjenme contarles un ejemplo, la carretera San José a San Ramón, Ruta 1, como se le dice en el Conavi. Claro, para quienes están habituados a transitar en dicha vía, es conocido en qué segmentos de la carretera las dos líneas o carriles van en una u otra dirección. Sin embargo, tenemos casi 3 millones de turistas que desconocen que existe dicha historia. Es casi como adivinar una dirección. Ya es bastante común encontrarse autos en contra vía en una u otra parte de la carretera. Ni que decir, cuando tenemos las presas con las demarcaciones a medias.
La situación es muy extraña, a todas luces, las reparaciones se van haciendo a pedacitos, un día en una esquina y mañana en la otra. El uso de material es de baja calidad, lo que hace que las obras se deterioren muy rápido y claro, ni siquiera puedo imaginar cuando a la oscuridad que tenemos hoy en nuestras carreteras, le pongamos el ingrediente de la lluvia, torrentosa como suele ser en mayo y junio, definitivamente le podríamos llamar la carretera de la muerte. La gran cantidad de muertes y accidentes en carretera, también son responsabilidad de esta creciente mediocridad e incapacidad de los ingenieros del Conavi y de sus autoridades, permisivas e incompetentes. Así las cosas, para qué tanto oficial de tránsito, si los señalamientos viales no permiten ni siquiera argumentar las normas básicas de conducta de los conductores.
El país debe poner coto a este manejo inapropiado y lleno de mediocridad en que han caído las concesiones de reparación o mantenimiento de nuestras carreteras. Es increíble viajar por Costa Rica y compararlo con viajar por Nicaragua o por Panamá, para no ir muy largo. Nuestros vecinos han hecho un mejor y menos complejo proceso de reparación y mantenimiento de obras. Lamentablemente, el Conavi es presa de la captura por unas muy pocas empresas que se parten y reparten el pastel, sin ninguna supervisión de calidad. Urge poner coto a esta situación, por favor, evitemos muertes en carretera señores del Conavi, no sean tan irresponsables. Así las cosas señores, da vergüenza ajena la poca o nula seguridad vial costarricense. La demarcación y señalamiento vial es un bien público absolutamente indispensable. Seguramente dirán, qué bárbaro don Leiner, cayó al piso con esta columna, que se incorpora al “quejómetro” ciudadano. Pero ni modo, quiero decirles que sí, yo también soy conductor y pago al día mi marchamo y los impuestos a la gasolina y al ruedo, no puedo soportar está barbaridad de incompetencia del Conavi.

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com