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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


El chavismo, corrupción, anécdotas y petróleo

Miguel Angel Rodríguez [email protected] | Martes 09 mayo, 2017


El chavismo, corrupción, anécdotas y petróleo

Invitado al programa dominical en Radio Columbia de Jaime Peña y José Cabezas para comentar sobre la dolorosa situación venezolana, se me planteó el tema de por qué había triunfado un régimen autocrático en esa democracia que parecía tan fuertemente establecida en la segunda mitad del siglo XX.

La respuesta cajonera y fácil habría sido achacar el debilitamiento del sistema político de Venezuela en los años 90 a la corrupción y a las luchas descarnadas por el poder. Y ello con facilidad se puede sustentar con anécdotas que entretienen a la audiencia.

Pude simplemente comentar que me tocó estar en Caracas la madrugada del 4 de febrero de 1992 asistiendo a una reunión de ODCA, cuando se dio el golpe militar de Hugo Chávez contra el gobierno constitucional del presidente Carlos Andrés Pérez y lo que ese día viví.
Antes del amanecer me telefoneó don Julio Suñol (qdDg) nuestro embajador allá para advertirme de lo que estaba ocurriendo y sugerirme que no me fuera al Aeropuerto a tomar el vuelo que me iba a traer de regreso a San José. Prendí la TV y pude ver a mi admirado amigo Eduardo Fernández que se había trasladado al estudio de la emisora de televisión para defender la democracia y al Presidente que le había ganado las elecciones en que había sido candidato de COPEI. Unas horas después, don Julio me llevó a la seguridad de la embajada y allí pude escuchar al querido expresidente don Rafael Caldera como senador vitalicio defender el fallido golpe de Estado. Y, ¡cosas de la democracia y de los pueblos!, en las siguientes elecciones el expresidente Caldera fue reelecto y Eduardo no alcanzó ni siquiera a ser candidato de COPEI.

No puedo negar que la corrupción y las luchas descarnadas por el poder al interior de los partidos sean elementos causales importantes de la llegada al poder del presidente Hugo Chávez y del apoyo al Socialismo del Siglo XXI que instauró el chavismo. Pero creo que el petróleo es más importante porque condiciona las estructuras del gobierno y de la producción.

Los países que viven alrededor de la explotación centralizada de un recurso natural tienen un gobierno que actúa al revés de los demás. En Costa Rica como en casi todos los países el sector privado produce y el gobierno cobra impuestos para producir los bienes públicos. Esto determina un gobierno que con su estructura tributaria se fortalece. En Venezuela el gobierno reparte la inmensa renta petrolera y primordialmente para consumo.

Los grandes ingresos provenientes del exterior al nacionalizarse, incrementan la oferta monetaria desproporcionadamente y aumentan los precios internos. La gran llegada de divisas revalúa la moneda local. Suben las importaciones para satisfacer el consumo y bajan las exportaciones no petroleras, y el déficit comercial se compensa con la renta petrolera. Como se encarecen los insumos y salarios necesarios para la producción, no se generan suficientes buenos empleos pues la industria petrolera solo genera una cantidad limitada de puestos.
Además, desde el tiempo de la Venezuela democrática el reparto se hace otorgando grandes poderes discrecionales al presidente para hacerlo en gran medida sin límites ni guías presupuestarias, lo que agrava el efecto de la renta petrolera, y su generación de corrupción y pobreza.

Un país rico como Venezuela se empobrece por: A) falta de generación de empleos buenos por la baja rentabilidad de las empresas industriales y agrícolas causada por el aumento en costos de producción; B) la corrupción que surge de repartir los políticos el botín de oro a su disposición (el que parte y reparte se deja la mejor parte); y C) la pérdida de incentivos para trabajar, innovar y emprender cuando es más productivo dedicar el tiempo a pedir participación en la renta petrolera y D) la no creación de un gobierno fuerte que establezca las instituciones necesarias para que operen eficientemente un mercado y un sistema político inclusivo, por la falta de necesidad de un buen sistema tributario.

Claro que los efectos de las rentas desproporcionadas generadas por una riqueza natural se pueden combatir. El mejor ejemplo es Noruega que pone sus rentas petroleras en un fondo que se dedica a la inversión, no se puede tocar su capital, sino solo y con límites los intereses y dividendos ganados, y excepcionalmente el principal. En nuestro continente es ejemplar el fondo del cobre chileno.

Pero en Venezuela políticos y ciudadanos se enviciaron con el reparto para consumo de la renta petrolera, y los diversos grupos de interés que la usufructuaron, se fortalecieron e impidieron los cambios que habrían eliminado esas causas de empobrecimiento.

No dudo de que haya habido muchos casos de corrupción con una olla tan llena de oro y tan desprotegida. Tampoco dudo que eventos circunstanciales disparan los efectos de causas estructurales subyacentes. Pero esas no son las causas principales de la pérdida de la democracia venezolana.