Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 8 Septiembre, 2017

Sinceramente

¡El cementazo, una prueba al sistema costarricense de justicia!

Pocas prácticas más criticadas por el PAC durante toda su existencia, que las relaciones y combinaciones de política con negocios. Pocas prácticas más censuradas por la ciudadanía que las compras directas con nombre y apellidos. Pocas situaciones más aborrecidas que las licitaciones en las que ya hay compadre hablado cuando aparecen el cartel y los plazos.

Pocas estrategias gubernamentales más adversadas por el PAC que la apertura comercial, los tratados de libre comercio, la apertura de mercados, la introducción de la competencia en el país.

En el caso del arroz el gobierno ha defendido a la Corporación Arrocera de manera frontal. Esta es un monopolio y los precios de importar libremente el grano de los mercados más productivos rebajaría los precios al consumidor y a los costarricenses más pobres les generaría ahorros de cerca de un 43%. La seguridad alimentaria y el empleo han sido sus argumentos para mantener la Corporación Arrocera.
En el caso del aguacate, usando el subterfugio de problemas fitosanitarios que afectan a los aguacates mexicanos, se cerró el mercado costarricense a los productores de aquel país. Estamos ya enfrentando demandas ante la Organización Mundial del Comercio. De nuevo el beneficio de los productores y el proteccionismo ha sido la tesis.

En el caso del azúcar, similares argumentos proteccionistas se han leído y escuchado del PAC y de los funcionarios de su primer gobierno.
En el caso del cemento, la industria nacional posee dos grandes empresas productoras de cemento de gran calidad. Las mismas generan empleo y cumplen con sus obligaciones sociales. Han sido industrias estables por años. En este caso el gobierno decidió abrir el mercado pero aún no se han eliminando las barreras no arancelarias a la importación. La estructura de distribución interna dominada por la industria local todavía es barrera a la importación y distribución. En buena hora que se abran los mercados.

En unos productos se abogó por la protección a expensas claras del consumidor y en cemento se porfía en la apertura de mercados y la instauración de competencia entre los productores costarricenses y los importadores.

Es claro que el gobierno abrió el mercado ante la gestión de un importador particular cuando quiso importar y se enfrentó a las barreras. Es claro que el gobierno a través de la Comisión Nacional de Emergencias se transformó en un gran comprador de ese cemento chino en miles de millones. Es claro que el SENARA también ha sido un gran comprador.

Para todos resulta más que transparente, casi como “la Casa de Cristal”, que los bancos del Estado, financiaron por millones de dólares la importación de ese cemento. La garantía por variación del reglamento de préstamos se debilitó, no así el monto de los desembolsos. Es claro que los directores afines al gobierno y a algún diputado oficialista, hecho independiente en estos días, apoyaron y promovieron el financiamiento de dicho cemento.

Todo el equipo de gobierno cercano afectiva y políticamente al señor Jefe de Estado han participado, han comprado, han gestionado este asunto del cemento, su importación, su financiamiento, la variación del reglamento bancario, la variación de las exigencias de empaque, de su plazo de expiración, de su peso de 50 kilos, la compra y el uso del mismo. ¡Hasta el Jefe de la Policía Secreta, que no veo qué tiene que hacer la policía secreta en asuntos de cemento, ha estado en ello!

El Jefe de Estado ha sido interrogado prematuramente bajo juramento sobre los extremos de todo este asunto. Las respuestas serán cotejadas con las de diputados y personajes de la oposición que participaron activamente en este “cementazo” también.

El PAC debe de estar entre dolido y estupefacto que cosas así se sucedan en su primer gobierno y que la transparencia y la prohibición del tráfico de influencias puedan no haberse observado. El país de pie y lleno de sospechas espera claridad y justicia.

Espejo de la justicia, trono de sabiduría, vaso digno de honor, rosa mística, estrella de la mañana, torre de oro, torre de marfil, arca de la alianza… sí, las letanías lauretanas parecían haberse hecho en un momento para quienes hoy buscan como gatos en piso de concreto disimular sus gracias.

En este caso, el país rechaza de hondo linchamientos mediáticos, juicios políticos a espaldas de las leyes del país y de su institucionalidad. En este caso como en aquellos similares a futuro, el país clama que las instituciones erigidas para impartir justicia y ver que las leyes se cumplan, actúen con diligencia. Si las instituciones no actúan ni funcionan, el país con facilidad se verá desencantado de líderes, instituciones y sistema. Cero impunidad, cero impunidad pedimos a coro.

Como ciudadano espero que sin pasear a nadie en perrera, sin que repiquen la “Augusta “ y la “Bernarda” en Catedral al paso de la caravana de detenidos o suenen las sirenas, sin dar medio día de asueto, pero con la firmeza y la seriedad que demanda todo este espectáculo, intervengan para bien de todos.

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