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Martes, 16 de abril de 2024



FORO DE LECTORES


El campesino impaciente

José Pablo Rodríguez eterms@gmail.com | Lunes 04 octubre, 2021

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José Pablo Rodríguez

Director Regional en Asia de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER)*

Un par de semanas atrás les compartí el proverbio “Yu Gong mueve las montañas”. Varias personas me escribieron pues les gustó bastante el proverbio y su moraleja y me motivaron a escribir más proverbios. Hoy les comparto este que he traducido con el título: “el campecino impaciente”. La historia va así:

Un campesino de los tiempos de la dinastía Song, siempre quería obtener resultados rápidos. Famoso por su impaciencia, se la pasaba atormentado pues notaba como los retoños de arroz de otros campesinos, crecían más rápido que los suyos. Una mañana se fue para el campo y después de un rato de “reflexionar”, se preguntó a sí mismo:

“¿Qué sucederá si tiro un poco de los retoños para que se vean más grandes? ¿Será que así crecerán igual de rápido que los de mis vecinos?”

Fue así como el impaciente campesino se dio a la tarea de tirar un poco, uno por uno, los retoños de arroz. Las horas pasaron hasta que cayó la noche. Al final del día, nuestro amigo el campesino regresó extenuado a su casa y con una gran sonrisa y satisfacción en su cara le dijo a su familia:

“Hoy tuve un día muy duro y estoy rendido del cansancio. Sin embargo, mi esfuerzo valió la pena. Hoy encontré una fórmula para ayudarle a los retoños a crecer tan rápido como los de nuestros vecinos. Mañana en la mañana vayan temprano al campo para que lo vean con sus propios ojos. ¡Nuestros retoños crecen más alto que los de nuestros vecinos!”

Al día siguiente su esposa lo acompañó al campo y al llegar...

¡Una tragedia!

¡Todos los retoños se habían secado!

Este proverbio tiene un significado evidente. Durante el periodo de la historia china correspondiente a los Estados Combatientes (403-221 B.C.) el gran filósofo Mencio lo utilizó de manera metafórica para dar a entender que para cultivar la verdad inspiradora, se necesita pasar por un proceso de acumulación justo. No es a través de las casualidades o de situaciones fortuitas que se consiguen las cosas. Por eso es que hay que tener siempre en mente la diferencia entre lo justo y lo injusto y de ninguna manera utilizar “maniobras” para lograr el fin deseado, dijo Mencio.

Es importante notar como la impaciencia de nuestro amigo se debió en parte a su necesidad de comparar sus retoños con los del vecino. Este tipo de actitud le generaba sentimientos de frustración y desesperación. A pesar de que en nuestra sociedad nos inculcan y desarrollan un espíritu competitivo lo cual es en mi opinión, deseable, en ocasiones la mejor estrategia consiste en concentrarse en mejorar uno mismo sin mirar a los demás, pues la realidad es que siempre habrá alguien que está en mejor posición, que tiene un mejor trabajo, que tiene una casa más grande, que es más inteligente o más atractivo. Compararnos con los demás solo nos sirve como ejemplo de lo que con esfuerzo podemos lograr y mejorar, pero no cuando al hacerlo llenamos de envidia y angustia nuestro corazón, lamentándonos por lo que no somos o tenemos.

Máster en Gerencia y Negociaciones Internacionales y tiene una especialización en Liderazgo de Talentos y Equipos.


*Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no representan la visión u opinión de la organización para la que trabaja.






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