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Un grupo de valientes costarricenses, recogidos de las calles por una organización, ganaron su mundial de fútbol en Italia

Ejemplo de superación

En estos días el equipo de todos, la Selección Nacional, integrada con jugadores profesionales, que ganan millones y piden gustos en sus concentraciones, han llenado de tristeza al país con derrotas ante México y El Salvador, las cuales hacen que se aleje cada vez más el sueño mundialista de Sudáfrica 2010.
Estos, cuerpo técnico y jugadores, en quienes se invierten millones de colones para que su preparación sea la mejor para estar en las máximas instancias del fútbol mundial, no han podido sacar adelante la tarea.
Situación que contrasta con la representación de “fútbol de la calle” de nuestro país, en la modalidad de fútbol cinco que, en silencio y sin mucha publicidad, con una preparación que al menos desde el punto de vista económico no fue significativa, está poniendo en alto el nombre de Costa Rica en el torneo mundial que se realiza en Milán, Italia.
Estas personas, que en muchos casos habían perdido su hogar y su familia por tratarse de ex adictos o indigentes, fueron rescatados de las calles por Homeless, una organización no gubernamental internacional.
Ahora, reintegrados a la sociedad, participan en este torneo y dejan muy en alto el nombre de Costa Rica en canchas italianas.
Ellos han tenido al fútbol como un medio para darse una alegría a sí mismos, a su familia y a su país, y seguramente sin los privilegios que tienen los futbolistas profesionales, que viajan en autobuses de lujo, y con concentraciones en hoteles de renombre donde gozan de los cuidados de nutricionistas, médicos, utileros y masajistas, entre otros profesionales a su servicio.
Con poco, esta selección de “fútbol de la calle” ha ganado en su grupo, con marcadores abultados a equipos europeos renombrados de Finlandia, Suiza y Grecia, entre otros.
Esto es prueba de que en una competencia la actitud cuenta mucho, de que cuando se está en una selección se representa a todo un pueblo y que por él, se debe dejar todo dentro de la cancha.
Esa es la lección que ha dado este representativo, y que debería ser imitada por los que todo lo tienen para vencer.
Nuestros futbolistas “de la calle” no serán recibidos como héroes en el aeropuerto, pero ya estuvieron en su mundial, y cumplieron todos sus sueños.
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