EE.UU. preocupado por zona no aérea rusa en Siria
El jueves pasado, el Pentágono confirmó el alcance de la nueva zona de exclusión aérea rusa en Siria. SHUTTERSTOCK/LAREPUBLICA
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EE.UU. preocupado por zona no aérea rusa en Siria

 Después de años de debate de una zona de exclusión aérea, no liderada por Estados Unidos dentro de Siria para proteger a los rebeldes y civiles, Vladimir Putin ha establecido su propia zona de exclusión aérea en cuestión de días, para proteger a su nueva base allí.
En EE.UU. hay una llamada bipartidista creciente para avanzar hacia una cierta forma de zona de exclusión aérea o zona tampón humanitaria en Siria.


Hillary Clinton dijo el jueves anterior que si estuviera en la oficina, ella estaría de acuerdo en crear una zona de exclusión aérea para proteger a los civiles y detener el flujo de refugiados.
El general Philip Breedlove, comandante y supremo aliado de la OTAN para Europa, fue de los primeros altos funcionarios occidentales que afirman públicamente que la nueva infraestructura militar de Rusia dentro de Siria, que incluye los sistemas de defensa antiaéreos, era de verdad una zona de exclusión aérea.
Breedlove advirtió el martes que Rusia había creado una nueva burbuja de acceso antiaéreo en Siria donde los aviones estadounidenses ya no podían viajar.
“Las capacidades de defensa aérea son muy sofisticadas; no tenían por objeto el Estado islámico, son para otra cosa”, dijo Breedlove.
El pasado jueves se realizó una reunión en el Pentágono, encabezada por Elissa Slotkin, secretaria adjunta de defensa para asuntos de seguridad internacional.
Slotkin dijo a sus interlocutores rusos que en los EE.UU. están preocupados porque Rusia no parece tener como objetivo el Estado Islámico, sino algunos otros grupos de la oposición, incluidos los que se ven apoyados por Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos no se comprometerá a utilizar el poder aéreo estadounidense para defender a los rebeldes, dijo Peter Cook, secretario de prensa del Pentágono. Cook no confirmó que Rusia estaba atacando a los rebeldes apoyados por Estados Unidos.
El jueves anterior se decía en el gobierno de Obama, que era un peso si EE.UU. podría responder a los ataques rusos sobre los rebeldes apoyados por Estados Unidos.
Funcionarios del gobierno argumentan que las nuevas conversaciones con Rusia son prudentes por razones de seguridad y no equivalen a una legitimación del nuevo papel de Putin en la guerra civil siria. Al mismo tiempo, hay un esfuerzo de volver a entablar relaciones con Rusia por la vía diplomática.
John Kerry, secretario de Estado, y Sergei Lavrov, ministro de relaciones exteriores ruso, han tenido tres reuniones esta semana en la renovación de las discusiones para una solución política en Siria.
Esos debates no tratarían de derrocar la nueva presencia militar de Rusia en Siria, en la que el gobierno de Obama está aceptando como un hecho consumado.

Bloomberg


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