Logo La República

Jueves, 15 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Educación I: El colapso

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 20 mayo, 2011



Educación I: El colapso

Como en la novela “Conversaciones en la Catedral” de Vargas Llosa, en que se lanza esa gran pregunta: ¿Cuándo se jodió Perú”, tendremos que preguntarnos necesariamente ¿Cuándo se jodió nuestra educación?
Esa pregunta es válida para países, para empresas privadas, para instituciones públicas, cuando de pronto se percatan de que están colapsadas. Es la pregunta que ha servido de punto de partida para empezar a asumir un problema que muestra signos de gravedad. Ese es el caso de nuestra educación.
El Tercer Estado de la Educación, como los dos anteriores, nos va mostrando en cifras de manera clara y contundente lo que desde hace mucho nos huele mal al mundo académico.
Antes el cimiento era la educación básica y así se plasmaba incluso en la Constitución de muchos países, incluyendo Costa Rica. Era la base sobre la cual construir el desarrollo. Desde hace décadas los países que aspiran al desarrollo subieron esa base a la conclusión de la educación media.
En esta materia estuvimos un cuarto de siglo prácticamente estancados, mientras otros países que estaban en posiciones iguales o similares a Costa Rica dispararon sus indicadores.
Efectivamente, entre 1970 y hasta poco antes del fin del milenio, estuvimos entre el 30% y menos del 40% de la población costarricense que lograba concluir la enseñanza media. El periodo que muestra el peor escenario es la década de los años 80, en que más bien retrocedimos.
Fue la década en que nadie luchó por la educación básica y media en Costa Rica, la educación sufrió fuertes recortes reales de sus recursos y a diferencia de otros sectores poco se hizo por recuperarla.
En 2000 estábamos casi igual que 20 años antes. Como diría Toynnbee, el colapso de las civilizaciones (en este caso de la educación), ocurre cuando no avanzamos. Si medimos esto en términos absolutos, en número de personas afectadas, estas cifras se multiplican varias veces.
Mientras la enseñanza media en la década de los años 70 crecía apenas en un 5% en relación a la población total con educación concluida, la educación universitaria pública mostraba en ese mismo periodo un incremento de la matrícula en cerca del 400%. Era el preámbulo, no la causa, de la tragedia que vendría en la década de los años 80.
En un análisis reciente que realizó la revista The Economist respecto a la situación del empleo en Estados Unidos, señala que de los desempleados entre 25 y 54 años, el 10% tienen un bachillerato universitario, el 25% tiene concluida la enseñanza media y el 35% no alcanzó a concluirla. Si bien este fenómeno es genérico y no solo del mundo en vías de desarrollo, en el caso de Costa Rica este impacto es mucho mayor.
Lo que nos ha ocurrido con la educación es más amplio que el tema de la enseñanza media, pero es vital, ya que es en ella y sobre ella que tenemos que construir la plataforma que nos permitirá volver a ese gran desafío que implica el desarrollo equitativo: fortalecer dramáticamente la movilidad social.

Arturo Jofré
[email protected]