Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 10 Agosto, 2015

Impulsar la educación dual en nuestros colegios técnicos es una muy importante herramienta en contra del desempleo

Disyuntivas

Educación dual y capacitación laboral

«El aprendizaje en el lugar de trabajo, por ejemplo, con los modelos duales, debe ser un pilar central de los sistemas de educación y formación profesionales en toda Europa, con el objetivo de reducir el desempleo juvenil” .
Esa contundente afirmación de la Comisión Europea tiene una razón poderosa: el sistema de formación profesional alemán es clave para que su desempleo juvenil sea de un 8% frente a un 23,4% en la Unión Europea. Entre nosotros la desocupación es 32% en los jóvenes de 15 a 24 años.
Con el triple objetivo de integración social (trabajo formal bien remunerado o empresariado eficiente, y crecimiento compartido), eficiencia económica y desarrollo individual, la educación dual une la experiencia en la empresa con la clase teórica en el colegio. Así el joven —además de aprender los aspectos conceptuales de un trabajo calificado— también genera ingresos, adquiere la disciplina y práctica del trabajo, y se le facilita obtener un empleo. En Alemania dos terceras partes de los estudiantes en educación dual se mantienen trabajando en las empresas en que aprendieron.
La Academia de Centroamérica presentó en mayo pasado un informe sobre “La formación dual como una opción al desempleo”, que comparó los dos proyectos que se encuentran en trámite legislativo con las condiciones necesarias, según la experiencia internacional, para tener una educación dual exitosa. Concluye que ambos son omisos en puntos fundamentales. No definen la participación del sector empresarial en la determinación de las carreras (para adaptar la oferta a la demanda). No incluyen a los estudiantes de los colegios técnicos profesionales que son quienes mejor podrían aprovechar esta modalidad. Ubican la rectoría en el INA con poca participación para cámaras, empresas y sindicatos. No determinan la participación de las empresas en afrontar los costos, ni el pago a los estudiantes que debe motivarlos con un ingreso adicional a las becas. Limitan a solo los centros educativos el control de calidad de la teoría y de la práctica.
Los colegios técnicos profesionales han venido evolucionando y en muchos casos la demanda por sus graduados técnicos es mayor que la de egresados universitarios, y se encuentra insatisfecha. Después de las reformas curriculares, formación de profesores y equipamientos con la colaboración de Taiwán en los noventas, de la creación el Sistema Integrado Nacional de Educación Técnica para la Competitividad (Sinetec) a inicios de mi administración, y de la implementación en 2006 del Modelo de Educación Basada en Normas de Competencias, la educación técnica en secundaria se mantuvo en alrededor de un 20% de la matrícula, pero en 2014 ya subió a un 26,3%.
La posibilidad de la educación dual en estos colegios se puede convertir en un aliciente que atraiga a los jóvenes que actualmente salen del sistema de educación secundaria: una educación más práctica, la generación de ingresos durante el estudio, la facilitación para obtener empleo una vez graduados, la convivencia con el sector empresarial.
Impulsar la educación dual en nuestros colegios técnicos es una muy importante herramienta en contra del desempleo, en favor de la productividad, y sobre todo para disminuir la pobreza y la desigualdad. Tiene la palabra el gobierno.

Miguel A. Rodríguez