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Economía de Brasil desacelera rápidamente

Brasil registró un crecimiento del 1,3% en el Producto Interior Bruto (PIB) del primer trimestre, según unas cuentas nacionales que confirmaron el viernes que la economía del país suramericano camina a pasos más lentos.
El freno en la economía brasileña, ya esperado por el mercado, se plasmó en el menor ritmo de crecimiento interanual, que se moderó hasta el 6,2% después de haber registrado en 2010 el mejor dato en treinta años, una subida del 7,5%.
En comparación con el primer trimestre de 2010, la economía creció el 4,2%, según los datos divulgados el viernes por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, consideró el dato del primer trimestre como "muy positivo" y valoró que la economía del país "mantiene la vitalidad de los últimos años" a la vez que ha respondido a los ajustes aplicados por el Gobierno de la forma esperada por las autoridades.
"El PIB refleja una acomodación de la economía brasileña por los ajustes que hemos hecho desde el final del año pasado para moderar el crecimiento y para mantenerlo en un nivel suficiente para generar empleo y riqueza", dijo Mantega en una rueda de prensa en Sao Paulo.
El jefe económico del Gobierno anticipó que en el segundo trimestre el crecimiento va a ser ligeramente menor al registrado entre enero y marzo y reafirmó la previsión oficial de crecimiento de 4,5% para este año.
"Si miramos abril y mayo, notamos que la economía brasileña se ha desacelerado un poco más. El segundo trimestre del año va a tener un crecimiento menor", analizó.
La ralentización de la economía brasileña se dio principalmente en la caída del consumo de las familias, que fue uno de los principales motores del vigoroso crecimiento del año pasado.
El consumo de las familias registró un alza tímida del 0,6% en el trimestre, lo que muestra que los brasileños se han visto obligados a cerrar la cartera por el repunte de la inflación, que acumula un alza interanual del 6,51%, y por las medidas que ha tomado el Gobierno para intentar moderar los precios.
El Banco Central elevó los tipos de interés hasta el 12% anual y el Ejecutivo ha aplicado una serie de medidas para endurecer el acceso al crédito.
Mantega afirmó el viernes que en el primer cuatrimestre, la expansión del crédito se situará en torno al 13%, siete puntos por debajo de la tasa registrada el año pasado.
En la opinión del ministro, la restricción del crédito va a hacer posible que la inflación se ubique en un nivel más bajo hacia finales de año.
El cierre del grifo del crédito ya está mostrando sus consecuencias en el freno a la industria, sector que moderó su crecimiento en el trimestre a una tasa del 2,2%.
Algunos sectores que dependen en gran medida de la financiación de las familias, como el automovilístico y la vivienda, están sintiendo una palpable caída de ventas y han respondido disminuyendo la producción, según datos de las principales patronales industriales del país.
La influyente Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp) alertó el viernes que "se ha encendido la luz amarilla en el semáforo de la industria brasileña".
La Fiesp esgrimió un nuevo estudio que muestra una bajada en la productividad en la industria, pero son varios los indicadores que apuntan a una rápida desaceleración en el sector a partir de abril.
Los subsectores que mejor resultado tuvieron en el primer trimestre fueron la industria de transformación (2,8%) y la construcción civil (2%).
La minería, responsable de una importante porción de las exportaciones del país, registró uno de los peores resultados del conjunto de la economía, una caída del 1,5%.
El área económica que continúa con más pujanza es el sector agrícola, que creció un 3,3% entre enero y marzo, confirmando las perspectivas favorables del Gobierno, que espera una cosecha récord para este año y unos buenos datos de exportaciones.

Rio de Janeiro
EFE
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