Economía nacional tomó más de un año para mejorar
La construcción rompió una tendencia de 11 meses con indicadores negativos. Shutterstock/La República
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La economía nacional muestra su mejor cara desde diciembre de 2016, ya que todas las actividades presentaron tasas de variación positivas en la última medición del Banco Central.

La producción de bienes y servicios, medida por el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), registró a enero una variación interanual del 3,6%, confirmando la tendencia de aceleración por quinto mes consecutivo.



Industrias como manufactura, servicios profesionales, y otros como salud y educación fueron los mayores responsables de la recuperación de este indicador.

La primera creció un 3,8% sustentada en la producción de empresas, tanto en el régimen especial como definitivo, sobre todo en productos alimenticios, hilados de algodón y manufacturas de hierro, mientras que en las compañías fuera de zonas francas, sobresalió la producción orientada al exterior.

Otras actividades como información y las telecomunicaciones aumentaron su aporte en un 6,7%; el transporte y almacenamiento un 5,6%; servicios en general creció un 4,4%; educación y salud un 3,3%; agricultura y salud el 3,0%; comercio un 2,7% y construcción el 0,3%.

A pesar de estas cifras, no hay que cantar victoria, ya que la recuperación es pequeña y aún existe incertidumbre en el ambiente, motivado sobre todo por la presión fiscal y la incertidumbre de las elecciones, según economistas.

“El IMAE continuará con crecimientos pequeños debido a la tendencia que están mostrando los precios de las materias primas y la incertidumbre aún presente por el cambio de gobierno, lo que desincentiva la demanda interna, situación que puede mejorarse si se dan ajustes en el salario real de los trabajadores”, comentó Rebeca Gamboa, economista.

Por otra parte, convertir ese crecimiento en empleo no es tarea sencilla, ya que la cantidad de ocupados disminuyó.

“Persiste un desenganche entre crecimiento y la generación de puestos de trabajo; en otras palabras, a pesar de que la economía crece, en el último año la cantidad de ocupados se redujo en 67 mil (mayor caída en Comercio —36 mil ocupados menos— y, en Hogares como empleadores —28 mil ocupados menos—)”, aportó Roxana Morales, economista de la Universidad Nacional.

A partir del 8 de mayo, este se convierte en uno de los retos más importantes para el próximo presidente, ya que un mayor crecimiento económico no es garantía de que la situación del mercado laboral mejore, se requiere una fuerte articulación de las políticas públicas y del sector público con el sector privado, para bajar el nivel de desempleo que se ha mantenido cercano al 9,5% prácticamente desde la crisis económica de 2008-2009.


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