Enviar
Economía de EE.UU. depende del Gobierno para mejorar

El aumento del gasto de los hogares, la construcción y el acrecentamiento de las plantillas quizá brillen por su ausencia durante la mayor parte del 2009

Washington
Blomberg


Los motores que han sacado la economía de Estados Unidos de cada recesión desde la Segunda Guerra Mundial no servirán de gran cosa esta vez.
El aumento de las existencias, el gasto de los hogares, la construcción de viviendas y el acrecentamiento de las plantillas de personal --fuerzas que produjeron, en mayor o menor grado, cada recuperación desde 1945-- quizá brillen por su ausencia durante la mayor parte del 2009. Las propiedades sin vender puede mantener deprimido el sector de la vivienda, y la escasez de ahorros desalentará el consumo. Las compañías pueden estar reacias a reconstruir las existencias y a contratar más empleados mientras sus ganancias sigan mermadas.
Así, la recuperación, cuando se produzca, puede ser anémica y depender mucho de los préstamos baratos hechos por la Reserva Federal (Fed), así como por el aumento del gasto por el nuevo presidente, Barack Obama. Es posible que las tasas de interés de corto plazo tengan que mantenerse en torno a cero todo el año, en tanto el déficit presupuestario federal sigue a alturas sin precedentes o cerca de ellas hasta entrado el 2010.
“Si no tomamos medidas rápida y audazmente, podríamos tener una crisis económica más profunda que daría lugar a un desempleo de dos dígitos”, dijo Obama en su mensaje radial semanal el 3 de enero. La tasa de desempleo se situó en un 6,7% en noviembre.
UBS Securities LLC pronostica que el producto interno bruto se contraerá a un ritmo de un 3% este trimestre, tras achicarse un 4,5% en los tres últimos meses del 2008.
James O’Sullivan, economista principal de UBS en Stamford, dice que la economía probablemente deje de contraerse en el segundo trimestre gracias a “una andanada de medidas” sin precedentes por la Fed y el Gobierno de Obama. Aun así, la recuperación en el segundo semestre será floja, dice O’Sullivan.
Esto contrasta con las recuperaciones pasadas, cuando un potente aumento de la demanda del sector privado aceleró el crecimiento.
Las oscilaciones de las existencias desempeñaron un papel importante en la recesión de 16 meses de los años de 1973-75 y la recuperación subsiguiente.
El gasto del consumidor y la vivienda sacaron la economía de la recesión en 1983, al dispararse las compras de automóviles y casas por la demanda acumulada. El aumento de las plantillas también fue vigoroso, al crearse 1,1 millones de empleos en septiembre nada más.
La construcción de hogares y el gasto del consumidor tuvieron un papel más modesto en la recuperación de la economía en el 2002.
Es posible que todos esos factores estén ausentes esta vez.
Ver comentarios