María Luisa Avila

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Jueves 23 Octubre, 2014

Tenemos dos opciones: el hospital ambulatorio y preparar el Hospital Chacón Paut para centralizar la atención nacional (en caso de ébola)


Tricotomía

Ébola, ¿estamos preparados?

La respuesta es no, no estamos preparados. No lo está casi ningún país del mundo. Ejemplo de ello fue el pésimo manejo dado a un paciente enfermo de ébola en Estados Unidos, país que vive atemorizado con el bioterrorismo.
La situación de ébola es preocupante. Al tardío llamado a la acción por parte de la OMS que no midió a tiempo la magnitud del brote, que alcanzó proporciones epidémicas, se unen las malas condiciones de salud de la región africana, donde la pobreza y los malos servicios de salud son la tónica.


El país no esta preparado para afrontar el ébola, pero nos estamos preparando. En los hospitales podemos manejar los casos y sus complicaciones, sabemos cómo hacerlo y hemos estudiado para ello. Pero se debe brindar al personal el mejor equipo de protección disponible, que dé la seguridad personal y evite contagios accidentales.
La tasa de contagio en el personal de salud ha sido mayor que en otros brotes. No podemos escatimar en costos, ya que si bien es cierto debemos ser cuidadosos con los fondos públicos, más lo debemos ser con la vida y la salud de los funcionarios a cargo de la atención directa de los casos, de los pacientes y sus familiares que todos los días estarán acudiendo a los hospitales, tengamos o no emergencia por ébola.
Por ahora estamos en una alerta preventiva, lo cual significa que tenemos tiempo para optimizar el plan nacional de respuesta. La capacitación es fundamental, la coordinación intersectorial una necesidad y la comunicación clara, sencilla y transparente hacia la ciudadanía una prioridad.
La capacitación debería incluir el envío, con carácter urgente, de un grupo de funcionarios de los niveles operativos a capacitarse a los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) en Atlanta.
Países como Estados Unidos y España, que ya han tenido casos, han centralizado en uno o dos centros médicos la atención de los casos sospechosos y confirmados. Estados Unidos porque tiene los recursos, España porque tenía un hospital cerrado a causa de su crisis económica, nosotros tenemos dos opciones: el hospital ambulatorio y eventualmente preparar el Hospital Chacón Paut para centralizar ahí la atención nacional. Ningún plan es perfecto, siempre habrá detractores de los mismos, pero no debemos olvidar que este es un tema país y como país debemos actuar. Obviamente las diferentes estrategias se tienen que tomar según los niveles de alerta que se vayan emitiendo, pero siempre con visión de prevención.
Además hay una responsabilidad individual de prepararnos, leer, estudiar y estar listos para brindarles a los eventuales pacientes la mejor atención. Es de felicitar la iniciativa del Colegio de Médicos y Cirujanos a través de su presidente el Dr. Marino Ramírez que proactivamente está organizando cursos multidisciplinarios impartidos por una experta que estuvo en África y por ende tiene no solo el conocimiento teórico, sino práctico.
Somos un país con muchas fortalezas, esta emergencia no es solo un problema, es una oportunidad de mejorar lo que tenemos y con visión de mediano a largo plazo ir mejorando la infraestructura de nuestros hospitales para tener áreas de aislamiento debidamente equipadas.

María Luisa Ávila