Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 12 Abril, 2016

 Nuestra educación proveniente en primera instancia desde cómo actuamos en nuestros hogares, será el pilar de nuestra vida presente y futura

¿Dónde aprender finanzas?


Parte 2
Estoy segura de que el pagar comisiones, penalizaciones, multas, etc., puede ser más frecuente de lo que usted se imagina. Lamentablemente la mayoría no sabe cuánto se pudo haber ahorrado si se fijara más en los detalles. ¿Cómo? ¿Lleva usted de forma planificada y ordenada sus finanzas personales o familiares?
¿Con cuánta frecuencia se le olvidó la fecha límite para el pago de la tarjeta de crédito, no hizo el pago correctamente, no sabe cuál es la fecha, el importe correcto o el tipo de impuestos que debe pagar.
Algunos consejos importantes que le ahorrarán muchos dolores de cabeza
• Llevar un registro de sus pendientes de pago y los saldos
• Revisar los estados de cuenta y conciliar cuentas bancarias
• Conocer la diferencia entre fecha de corte y fecha límite
• Conocer las obligaciones fiscales a las cuales está sujeto
•  Conocer los derechos y responsabilidades estipuladas en los contratos o en las leyes.


Con respecto a la educación, Robert T. Kiyosaky , dijo: “Si usted cree que la educación es cara, se sorprendería de saber cuál es el precio de la ignorancia”.

Esto tiene sentido, cuando hemos tenido la experiencia de ir a algún banco ya sea a solicitar algún crédito o a invertir los recursos que en su momento podamos tener, cuando firmamos algún contrato de renta, o si somos empresarios o comerciantes, y no entendemos los términos técnicos de los contratos y sin saber, si la persona que nos atiende nos está dando la orientación correcta.
Estudiar o aprender, nunca es tarde, actualmente contamos con muchas herramientas, tales como el Internet, revistas, libros, cursos, asesores profesionales, etc. Como sugerencia recomiendo que no tengan duda en incursionar en el manejo de las computadoras para aquellos que hasta hoy no lo han hecho, ya que estamos en la “Era de la Tecnología”, la cual está avanzando a pasos agigantados. Basta con darnos cuenta de que la mayoría de las operaciones se nos está solicitando hacerlas a través de Internet, tales como transferencias bancarias y el pago de impuestos.
La educación empieza en nuestros hogares y si no enseñamos a los niños lo que es el ahorro y la inversión e incluso ser responsable con sus deudas e impuestos, ellos difícilmente tendrán desarrollada esa conciencia o disciplina. No es muy complicado aprender a cuidar de nuestro dinero. Si reflexionamos en la cantidad de gastos innecesarios que realiza, con solo hacer un presupuesto mensual y revisar los gastos contra lo presupuestado, podría darle el control de reprimir más los impulsos del momento y planificar mejor su futuro.
Podemos concluir entonces, que nuestra educación proveniente en primera instancia desde cómo actuamos en nuestros hogares, será el pilar de nuestra vida presente y futura, esto generará múltiples beneficios en lo personal, nuestros hijos, nuestros padres y hasta para el Estado, brindándonos así la posibilidad de tener una vida más plena y feliz.

Mónica Araya