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Beneficio cafetalero negocia la colocación de su producto en este mercado
Don Ramón se prepara para incursionar en Bélgica
Empresa invirtió $285 mil en mejoras de infraestructura y renovación de cafetales
Compañía busca contactos en el extranjero a través de rondas de negocios

En Italia y Japón ya fue degustado, ahora el objetivo del Beneficio Don Ramón es que los belgas y estadounidenses saboreen su café.
La empresa familiar de origen costarricense está por finiquitar negociaciones para exportar sus productos a dichos mercados.
La historia de la compañía se remonta a los años 40 cuando Ramón Trejos q.d.D.g decidió incursionar en la siembra del café en las faldas del Parque Internacional La Amistad en El Roble de Sabalito de Coto Brus en Puntarenas, iniciativa que posteriormente fue seguida por sus hijos y nietas.
A una altura promedio de 1.200 metros sobre el nivel del mar, arbolitos de café arábiga se levantan en un terreno de 70 hectáreas, mientras que otras 30 hectáreas se dedican a la conservación del bosque primario y plantación de árboles maderables nativos como el amarillón.
Dentro de las plantaciones de café, los precursores han sembrado árboles frutales de jocote, limón dulce, naranja, guaba, guayaba, moras silvestres, fresas con el fin de obtener sabores y aromas exóticos en el café y contribuir al buen desempeño del suelo, indicó Susana Trejos, gerente de Mercadeo y barista.
La cosecha del grano se lleva a cabo de forma más especializada, utilizando cantidades mínimas de agua, apostando por lo ecológico y el uso de tecnología en el beneficio.
En el sistema de presecado interviene la temperatura sol, pero cuando el clima no colabora, el punto del café se obtiene a través de maquinarias llamadas guardiolas que cuentan con un sistema de secado.
Dicho sistema se alimenta de aire caliente que proviene de hornos cuyo combustible es la cascarilla que se retira al café cuando se pela para ser exportado.
La empresa ha apelado por utilizar café 100% maduro ya que los granos verdes producen un sabor amargo, agregó Trejos.

Si bien la competencia ha sido una de las constantes en este negocio, parte de la diferenciación que ha mantenido el beneficio es el control de todos los procesos, desde que germina la semilla hasta que se envía.
En Don Ramón también se ha invertido capital en la renovación de los cafetales e infraestructura en el área de secado del beneficio, lo cual representa unos $285 mil.
En la compañía reconocen el proceso de evolución que han experimentado ya que tan solo hace seis años eran productores y hoy cuentan con una marca.
La firma participó hace dos semanas en una misión de negocios, actividad que contribuyó a generar contactos que les permitirían iniciar exportaciones a corto plazo.
A través de ellas, la compañía busca establecer los contactos necesarios para crecer en el mercado internacional.

Karen Retana
[email protected]
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