Dolor de cabeza de Merkel: era  atómica
Merkel tendrá que equilibrar los objetivos renovables del plan con la meta de asegurar que los precios de la energía no se desborden. AFP/La República
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Dolor de cabeza de Merkel: era  atómica

La canciller alemana Angela Merkel enfrentará una tarea por encima de todas las demás cuando vuelva a su escritorio del séptimo piso de la Cancillería: resolver el mayor desplazamiento a la energía limpia de cualquier país desarrollado de la historia.
Merkel que debe poner freno a vertiginosas cuentas de electricidad que han indignado a consumidores e industrias y hacer frente a una creciente contaminación conforme su gobierno elimina los reactores nucleares que han sido la columna vertebral de la política energética alemana.


Un fracaso haría que se corriera el riesgo de afectar a la mayor economía de Europa y le traería problemas al nuevo gobierno de Merkel, sea cual sea su composición.
La reorganización “no sólo es clave para la competitividad económica de Alemania, sino que también afecta la billetera de los alemanes comunes”, dijo en entrevista telefónica Carsten Nickel, analista de Teneo Intelligence. “Merkel tendrá que equilibrar los objetivos renovables del plan con la meta de asegurar que los precios de la energía no se desborden”.
La canciller dijo durante la campaña electoral que su prioridad es cambiar la ley EEG, un sistema de subsidios de 13 años de antigüedad que se copió en buena parte del mundo y contribuyó a convertir a Alemania en el mercado de energía limpia más grande de Europa. Reformular las reglas podría beneficiar a los consumidores y reducir los incentivos de las granjas solares y eólicas al disminuir el trabajo de compañías fabricantes como Vestas Wind Systems A/S y Trina Solar Ltd. Podría ayudar o perjudicar a compañías de servicios como RWE AG y EON SE.
El objetivo de incrementar la participación de las energías renovables a 80% de la combinación energética para 2050 –mientras que es de alrededor de 23% en la actualidad- contribuyó a que los alemanes tengan las terceras tarifas eléctricas más caras de la Unión Europea.
Un vocero del gobierno alemán se negó a hacer declaraciones cuando se lo contactó ayer por teléfono.
Las energías renovables ya no ocupan un nicho, “sino que son parte de la combinación general”, dijo Merkel a los legisladores en el Bundestag el 3 de septiembre. “Eso lleva a problemas por completo nuevos”.
En lo que podría constituir un hito para las compañías desarrolladoras de plantas solares y eólicas, Merkel podría abolir el sistema EEG de otorgamiento de pagos sin límite por encima del mercado a los desarrolladores durante 20 años, según William Pearson, director en Londres de energía global y recursos naturales del Eurasia Group.
Si bien no habrá cambios retroactivos en el apoyo al régimen, “se habla mucho” de un desplazamiento de las tarifas de distribución para nuevos proyectos “hacia un sistema más basado en el mercado” para reducir costos, dijo Pearson.

Bloomberg


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