Divinos sabores se conjugan con la protección del mar
Detrás de cada plato del restaurante La Divina Comida está el chef Marco Antonio Ganoza. Esteban Monge/La República
Enviar

Divinos sabores se conjugan con la protección del mar

La Divina Comida es cocina de autor del chef Marco Antonio Ganoza, donde se fusionan sabores de la gastronomía costarricense y peruana

Sabores y texturas que en la boca se vuelven intensos, familiares y a la vez novedosos, pero ante todo los platillos del restaurante La Divina Comida son creaciones para no olvidar.

201503122202050.m33.jpg
Detrás de cada plato está el chef Marco Antonio Ganoza. Él quiere que sus comensales salgan felices de su restaurante, al mismo tiempo que desarrolla su negocio con valores que le resultan esenciales para el cuidado de los mares y apoyo a los pequeños productores.
“Si quieres venir solo para saciar el hambre, para eso hay lugares distintos. Pero si quieres probar algo diferente y enamorarte, entonces ven a La Divina Comida. Cada restaurante tiene su propuesta de valor, lo nuestro es la sostenibilidad, el rescate de la cocina costarricense y una pincelada peruana de cocina fusión de autor”, aseguró este apasionado de su trabajo.
El rescate de la cocina de Costa Rica de la que él habla se refleja en su crema de pejibaye.
Esta se diferencia de otras porque el único lácteo que incluye es el queso de cabra de productores locales, el cual se le incorpora al momento de llevarse a la mesa. Además, se acompaña de quinua crocante hecha en casa, así le añade el toque peruano.
“Sueño con que cada restaurante en el país tenga al menos un par de platos costarricenses en el menú”, afirmó.
La filosofía de sostenibilidad del restaurante la explicó usando su ceviche clásico peruano como ejemplo. En su establecimiento solo se sirven frutos del mar extraídos por pescadores artesanales, además respeta los periodos de veda, para proteger los mares costarricenses.
Eso significa que este platillo se elabora según el tipo de pescado que le lleven cada mañana. Por eso el comensal un día puede disfrutarlo preparado con corvina y en otra visita con cabrilla, mero, pargo o mahi mahi (dorado).
El ceviche se acompaña de yuca frita, canchitas tostadas (maíz tostado) y en la mesa se le baña con la tradicional leche de tigre del Perú.


Superalimentos en un plato

Una maravillosa forma de cerrar una visita a este restaurante de “comida popular refinada” (así la define su propietario) es con su Divino Poke. Este tiene su origen en Hawái, pero en las manos de Ganoza toma la receta nuevos caminos.
Un detalle interesante es que esta propuesta se elabora con tres de los llamados superaliementos: Una base de quinua roja caliente, una capa de aguacate y atún crudo. Sobre estos se vierte una salsa elaborada con mirin (vino de arroz), ají, limón, soya, jengibre y aceite de ajonjolí.
El resultado es un manjar de texturas, aromas y sabores.
En pocas semanas el establecimiento tendrá nuevas opciones en su menú, siempre pensando en rescatar los buenos sabores de la tradición gastronómica de Costa Rica. Por su variedad y su estilo de cocinar es que una visita a La Divina Comida es una experiencia inolvidable.

Melvin Molina
[email protected]

Ver comentarios