Alejandra Esquivel

Alejandra Esquivel

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Jueves 22 Diciembre, 2016

La gente tiende a culpar a “todo el mundo” de sus propios problemas y realidades, evadiendo el meollo de la cuestión: la gente no quiere deshacerse de su mentalidad fija


Divergencias


A diez días de terminar el año, una proporción significativa de la población estará repasando su 2016 y proyectando su 2017. Lo que inevitablemente resulta curioso es que en un año, “esa” proporción significativa de la población estará repasando su 2017 y proyectando su 2018 sensibilizando que de nuevo muchos de sus planes y sueños “si acaso” quedaron en el papel… en el tanto un cambio de comportamiento no se haya materializado.

Rosamond Hutt a través del Foro Económico Mundial, plantea que “las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden desarrollar sus habilidades si muestran dedicación, trabajan arduamente y aprenden de los demás y de sus errores. La inteligencia y el talento sin duda juegan un papel, pero son sólo el comienzo; el resto depende de ellos”… “En cambio las personas con una mentalidad fija perciben el talento como una dote innata: lo tienes o no lo tienes. Estas personas dedican su tiempo a demostrar sus habilidades en lugar de trabajar en mejorarlas”… “Las personas con una mentalidad de crecimiento logran más que aquellas con una mentalidad fija, de acuerdo con Dweck, que ha extendido su trabajo de los individuos a las organizaciones”.

La conceptualización de Rosamond Hutt me parece muy interesante en función también de los planes de vida y de que la gente promedio se queda en una vida sin materializar sus planes y sus sueños justamente por falta de interiorizar y manifestar su voluntad a tener una mentalidad de crecimiento.

La gente tiende a culpar a “todo el mundo” de sus propios problemas y realidades, evadiendo el meollo de la cuestión: la gente no quiere deshacerse de su mentalidad fija simplemente porque es menos cómodo tener una mentalidad de crecimiento… así esa dinámica le resulte más costosa que simplemente asumir el reto de “evolucionar”.

Alejandra Esquivel