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Miércoles, 23 de septiembre de 2020



NACIONALES


Dinero con menos carga

Fred Blaser | Lunes 10 diciembre, 2012



ANALISIS
Menores tasas de interés para los prestatarios

Dinero con menos carga

A largo plazo, las tasas tenderán a subir

Imagine que usted es portero, cuyo trabajo consiste en llevar una carga de piedras.
Hace calor, y el trabajo es duro.
Peor aún, sus jefes a menudo añaden más rocas a la carga.
Sin embargo, acaban de hacer algo para aligerarla.
En la vida real, los porteros son los contribuyentes costarricenses, la carga es el interés que tenemos que pagar en los préstamos, sea de las hipotecas de nuestras casas o de la deuda nacional, mientras que los jefes son nuestros gobernantes.
En cuanto a lo que hace la carga más liviana, el gobierno en el último mes, ha hecho dos cosas interesantes, siendo la primera la venta de $1 mil millones en bonos en los mercados internacionales, a una tasa del 4,25%.
Con estos fondos, Costa Rica puede reemplazar bonos de igual valor, por los que estábamos pagando en promedio una tasa de interés de aproximadamente el 7,5%, lo que se traduce en un ahorro anual de unos $40 millones.
La segunda cosa tiene que ver con un propuesto cambio en la forma, en que los bancos determinan la tasa de interés, que cobran a los prestatarios, incluidos cientos de miles de acreedores hipotecarios de la clase media y los propietarios de pequeñas empresas, que en los últimos meses han visto las tasas de sus préstamos aumentar en un tercio, desde el inicio del año.
El costo de los préstamos había aumentado, en parte debido a que el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica pagaban altas tasas, con el fin de atraer a los depositantes grandes, principalmente los fondos de pensiones y las empresas estatales.
En la medida en que los bancos paguen más por los depósitos, tienen que cobrar altas tasas de interés a los prestatarios.
En este caso, lo que propone el Estado, es ordenar a los bancos calcular el costo del dinero, mediante una nueva fórmula, que tiene el efecto de reducir el nivel de interés, que ellos pagan a los depositantes grandes.
Este enfoque tiene sus riesgos.
Cuando los fondos de pensiones reciben menores tasas de interés sobre el dinero que han invertido, los jubilados cuentan con cheques mensuales más pequeños.
Cuando una empresa estatal gana menos en sus depósitos, tiene menos dinero para invertir en nuevos equipos y proyectos.
Por otra parte, debe ser posible ajustar la fórmula propuesta por el Estado, de tal manera que los grandes depositantes ganen una cantidad razonable.
Estas medidas del Estado son positivas, tal como una mano dura sobre los aumentos de los presupuestos para los ministerios, además está limitando los aumentos salariales para muchos de los empleados del sector público.
Otro factor positivo es que el déficit —la cantidad en que el gasto público supera los ingresos— se ha mantenido constante durante los últimos tres años, después de haber aumentado significativamente, en los dos años anteriores.
Por cierto en las últimas semanas bajó del 10,75% al 9,5%, la tasa básica, sobre la cual se calculan los intereses pagaderos por los prestatarios.
Sin embargo, ninguna de las nuevas medidas por sí sola invertirá la tendencia a largo plazo de las tasas de interés al alza, mientras el gobierno siga gastando más de lo que ingresa.
Incluso un déficit constante en los niveles actuales, significa añadir alrededor de $2 mil millones al año a la deuda nacional.
Tampoco el gobierno ha mostrado una intención seria de cambiar un régimen laboral, en el que los empleados estatales ganan mucho más que sus homólogos del sector privado, que hacen el mismo trabajo.
Hasta que el Estado tome en serio la reducción de sus gastos, la carga financiera que el resto de nosotros llevamos, seguirá cada vez más pesada.
Mientras tanto, algo es algo.



Fred Blaser
Co Presidente
República Media Group
 






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