Vladimir de la Cruz

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Miércoles 28 Agosto, 2013

La Declaratoria de la República es uno de los actos fundacionales de la actual sociedad democrática costarricense


Pizarrón

Día de la República

El 31 de agosto de 1848 el Dr. José María Castro Madriz declaró la República de Costa Rica, llamada Estado de Costa Rica. Así la Historia institucional del país se divide en la del Estado y de la República de Costa Rica.
En el periodo del Estado pertenecimos a la República Federal de Centroamérica, hasta que Braulio Carrillo nos sacó de ella, luego Francisco Morazán nos volvió meter y con la caída y fusilamiento del Prócer Centroamericano, de nuevo salimos de la Federación.
La Declaratoria de la República es un mero acto simbólico si se quiere, pero es uno de los actos fundacionales de la actual sociedad democrática costarricense.
Antes se conmemoraba esta fecha en escuelas y colegios. Como todas las fechas patrias importantes se dejó de lado, y para mal le han metido al 31 de agosto otras celebraciones, como el día de las municipalidades, en razón de que en 1848 algunas municipalidades gestionan ante el Jefe de Estado la Declaratoria de República. Con este motivo se enfatiza en el régimen municipal más como organización institucional que como forma de vida democrática, sin exaltar las virtudes y la forma de vida republicana. También cierra esta fecha el mes de la afrodescendencia con la Gala o Grand Parade en Limón, que tiene más publicidad que el significado de la fecha patria.
Las relaciones internacionales que entonces el país desarrolla, especialmente con Francia, son el factor determinante para este cambio de nombre.
Francia impulsaba las ideas y valores republicanos de su Revolución Francesa, poco celebrada hoy como memoria de las ideas políticas contemporáneas, como la propia independencia de los Estados Unidos, de las cuales se recuerda la fecha pero no el significado de ambos acontecimientos como procesos revolucionarios que conmueven el mundo, aniquilan el estado monárquico absolutista y el sistema colonial inglés en Norteamérica, provocan oleadas revolucionarias en Europa e influyen en el proceso emancipador del continente americano.
Cuando Francia ocupa la España de Fernando VII, en 1808, en España se impulsa un movimiento realista, independentista de Francia, al tiempo que en América se dan luchas por la Independencia de España. En los extremos de la Asamblea de Bayona y de la Cádiz se provocan en América los movimientos juntistas, al igual que en España, en torno a la figura del Rey, pero que no logran mantener ni sostener el régimen colonial español en América.
Finalmente, se imponen las ideas de la Independencia, de la formación y gestación de Repúblicas, de los nuevos valores de ciudadanía frente al vasallaje, de hombres libres frente a los esclavos y súbditos monárquicos, de la representación política y del laicismo estatal frente a la justificación divina del poder gubernativo, de la estructuración de los poderes públicos, de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, los Derechos del Hombre, los universales, válidos para todas las personas por su condición de seres humanos, los Derechos Ciudadanos, los que cada sociedad o régimen político a sí mismo se otorga y reconoce.
Esto lo recordamos hoy. Exaltamos La Libertad, La Igualdad, La Fraternidad, La Propiedad y el sagrado Derecho a la Rebelión, pilar del ejercicio de todos los derechos y libertades, y el derecho a decidir el gobierno del pueblo, para el pueblo, por el pueblo y con el pueblo.
 

Vladimir de la Cruz