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Sábado, 17 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Desigualdad salarial justa

Gerardo Corrales [email protected] | Lunes 05 agosto, 2019


Según los datos de la Caja, a junio del 2019, cotizan 1.551.000 trabajadores de los 2.2 millones de ocupados, es decir, un 30% no realizan ningún aporte al seguro de pensiones.

De este total, en las entidades públicas de electricidad, gas y agua (ICE; CNFL; AyA, etc) un grupo privilegiado de 16.500 personas, sin mayor razón o justificación, reporta en promedio un salario mensual de 1.081.000 colones.

En el resto de la Administración Pública y Defensa, 134 mil individuos, igual sin justificación, reportan un salario promedio mensual de 1.064.000.

Finalmente, en los bancos del Estado, trabajan 19 mil individuos, con un salario promedio mensual de 1.061.000 colones. Mientras tanto, el promedio de salarios en la totalidad del sector privado es de 554 mil. Dentro de ese total, industria 608 mil, en comercio 477 mil, construcción 400 mil, turismo 377 mil, agricultura 336 mil, empleadas domésticas 196 mil.

Cotizan a la Caja por parte del sector privado, más de 1.300.000 trabajadores.

Pregunta: cuál es la justificación para que una minoría del 11% de los salarios reportados a la Caja tenga remuneración que con respecto al promedio del sector privado sean dos veces superiores? ¿Será que la productividad de dicho sector supera en dos veces la productividad de los trabajadores del sector privado?

Obvio que no, se explica por los más de 130 pluses y beneficios de convenciones colectivas que Albino, Médicos, Maestros, Profesores Universitarios, funcionarios de la Caja, quieren defender a capa y espada, saliendo de la regla fiscal, en detrimento de la mayoría de la población, que, según ellos, debemos seguir pagando impuestos para pagar sus privilegios, injustificados.

Los números no mienten, no sigamos comiendo cuento y exijamos la Ley de Empleo Público y la Reforma Estatal, así como el respeto de la regla fiscal para parar de una vez por todas esta fiesta que es la causa de todos nuestros problemas económicos actuales.

Como lo dijo ayer claramente, Monseñor Salazar, Obispo de Tilarán, en su Homilía del 02 de agosto, “no se pueden defender derechos de minorías, ignorando los derechos de las mayorías.”