Deshielo polar abre acceso a ConocoPhillips
Enviar
Deshielo polar abre acceso a ConocoPhillips


Toronto -- Norilsk, el mayor productor mundial de níquel, está construyendo su propia flota para beneficiarse del deshielo del casquete polar.
La empresa encargó cinco buques de carga reforzados que podrán atravesar las aguas del norte de Siberia conforme se abran nuevas rutas. Norilsk gastará al menos 320 millones de euros ($467 millones) para comprar los barcos reforzados en lugar de alquilar cargueros escoltados por rompehielos.

El deshielo del
mar “tiene unas consecuencias económicas enormes y el comercio pondrá esta zona ecológica al límite”, dice el contraalmirante Timothy McGee, responsable de la Unidad de Meteorología y Oceanografía de la Armada estadounidense.
El calentamiento global, aunque amenaza con desastres medioambientales, está creando oportunidades económicas para las empresas de transporte marítimo, astilleros y agencias de viajes turísticos organizados. Las nuevas rutas podrían ampliar el acceso al segundo mayor proveedor de crudo del mundo, hacer un 30% más rápida la entrega de trigo estadounidense a Asia e incrementar el turismo ártico hasta un 50% en una década.
La disminución del hielo podría facilitar que los barcos naveguen en línea recta hacia el norte, reduciendo una travesía de 11 m
il millas (17.699 kilómetros) a 7 mil millas y ahorrando 11 días y $800 mil en combustible y mano de obra. La inversión en buques reforzados se ha quintuplicado hasta los $2.500 millones en 2006 desde los $500 millones en 1999 y podría subir un 10% anual hasta 2010, según estimaciones del agente marítimo Clarkson Plc, con sede en Londres.
Los astilleros Aker Yards AS, de Noruega, y Samsung Heavy Industries Co., de Corea del Sur, están construyendo barcos para inversores en el Ártico, como la refinadora de crudo ConocoPhillips y la metalúrgica OAO GMK Norilsk Nickel
“Decidimos que estaríamos en mejor situación con nuestro” propio equipamiento, dijo Victor Borodin, portavoz de Norilsk, con sede en Moscú.
Norilsk transporta níquel, cobre y paladio del norte de Siberia a Europa, desde la Península de Taimyr, en el norte de Rusia. Un barco reforzado ya está en servicio y otros cuatro están siendo construidos por Aker Yards para ser entregados a mediados de 2009, todos ellos dotados de casco de nuevo diseño que permite navegar de proa o de popa según sea el espesor de la superficie del océano.
La mayor parte de la ruta siberiana es navegable desde junio hasta septiembre, y podría convertirse en el primer Canal transártico abierto a los buques reforzados, dicen científicos como Douglas Bancroft, director del Servicio de Hielo de Canadá, una agencia gubernamental en el sector de Medioambiente.
“El precio del petróleo y del gas impulsará el crecimiento del tráfico marítimo en el Ártico”.
La próxima ruta que tiene más probabilidades de ser abierta es una línea directa que cruce el Polo Norte magnético, despejada por una nueva generación de barcos. Esta ruta ahorraría 4 mil millas y 11 días comparado con las 11 mil millas y el mes de travesía entre Hamburgo y Yokohama, Japón, vía el Canal de Suez.

Ver comentarios