Juan Manuel Villasuso

Enviar
Martes 13 Octubre, 2009


Dialéctica
Descubriendo a Sampedro

En los últimos días he descubierto a Sampedro. Me refiero a José Luis Sampedro, un economista y hombre de letras español, casi centenario, cuya existencia desconocía. Así pasa en estos estrechos mundos donde estamos al tanto de las últimas noticias pero se nos escapan las ideas y el pensamiento de quienes reflexionan con sabiduría sobre el devenir del ser humano y su entorno.
Me encontré con Sampedro en Internet. Las palabras de referencia en Google fueron “economía” y “solidaridad”. Dos términos que algunos consideran contrapuestos porque la “mano invisible” del mercado se sustenta en principios egoístas: la maximización del lucro para los productores y la mayor satisfacción posible para los consumidores.
Sin embargo, Google no me decepcionó y me ofreció 7,4 millones de referencias en las que aparecían toda clase de páginas web y blogs relacionados con la economía solidaria.
En esa prolija lista estaban, entre otros, Amartya Sen y su concepto de libertad: “no puede ser libre para escoger quien vive en la pobreza y está excluido del mercado”, Bernardo Kliksberg y su visión de que “las políticas económicas deben ser consistentes con los valores éticos” y Luis Razeto, que se interroga “por la racionalidad económica sin prescindir de otras dimensiones de la existencia humana cuales son la solidaridad y la convivialidad, la libertad y la espiritualidad”.
Junto con estos reconocidos autores, estaba otro nombre que se repetía varias veces y que me era ajeno: José Luis Sampedro. Nacido en Barcelona en 1917. Economista y escritor español. Catedrático de estructura económica en la Universidad Complutense de Madrid (1955-1969). Subdirector (1962-1969) y asesor (1979-1981) del Banco Exterior de España, y senador por designación real (1977-1979). Miembro de la Real Academia desde 1990.
¿Quién era este ilustre colega, para mí ignoto, que Google citaba de manera tan profusa? Navegué en el ciberespacio en busca de más información. Primero aparecieron dos libros publicados recientemente: “Economía humanista: algo más que cifras” (2008) y “Sobre política, mercado y convivencia” (2006).
En la reseña del primero se dice que “destaca por la preocupación de Sampedro por cuestiones como la ecología, el desarrollo y la relación entre economía y política, y su empeño en humanizar una ciencia que en ocasiones peca de una frialdad impasible”.
En el segundo se señala que “es fruto de una conversación de Sampedro con Carlos Taibo en el que abordan temas como el terrorismo, la pobreza, las agresiones medioambientales, el omnipresente mercado y las emergentes formas de organización social, asuntos que el discurso dominante pretende arrinconar”.
Después encontré una entrevista en la revista Exodo y una reseña de su discurso de investidura como doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla en abril de este año. Estas son algunas de sus ideas:
“El mundo no puede aguantar el despilfarro que estamos haciendo de los bienes. Para conseguir el nivel de vida de Estados Unidos necesitaríamos seis planetas como el que tenemos. Este tipo de desarrollo es insostenible”.
“Hay dos clases de economistas, los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que lo hacen para que los pobres sean menos pobres”.
“El sistema económico mundial está a la defensiva, busca soluciones que son repetición de otras y se encomienda su búsqueda a los mismos que han creado los problemas”.
Estoy comenzando a descubrir a Sampedro, pero espero con impaciencia incursionar en sus obras.