¡Descendió Uruguay!
Alejandro Alpízar no pudo sacarse la marca limpia del universitario, Darío Delgado. “El Matador” se secó en la parte final del campeonato. www.imagenesencostarica.com/La República
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Terminó la pesadilla y de la peor manera.
Ocho partidos sin saborear la victoria resultaron demasiados; una carga que no pudo soportar la nómina lechera, que ayer terminó de hundirse en su propio territorio a pesar de que su afición se volcó a apoyarlos.
El Estadio Labrador se uniformó de negro y amarillo; entrada libre y gradas repletas, pero en la cancha, de nuevo los discípulos de Rónald González no hallaron la ruta al gol y sin goles no hay victorias. El Uruguay de Coronado tenía que ganar para asegurar la permanencia en la primera división; si triunfaba sostenía la categoría sin importar otros resultados de la fecha de cierre, pero en 90 minutos, solamente se acercó al gol en una oportunidad.
En el minuto 61, Leitón no pudo cerrar a la red un servicio de Carlos Hernández y diez minutos después, el celeste Gustavo Díaz sí metió en los cordeles de Erick Sánchez —la figura del juego—, un pase medido de Josué Martínez que terminó de hundir a los lecheros.
En otro escenario, Carmelita derrotaba 1-0 a Santos, pésimas noticias para la familia coronadeña.
Uruguay no se le fue encima a la Universidad; apostó a jugar serenamente que el gol podía llegar en cualquier momento; los pupilos de Guilherme Farinha tampoco estaban interesados en apurar las acciones. Ellos participaban en un juego de trámite.
Pero, pese al apoyo del público y cancha a su favor, Uruguay presentó escaso peligro; su línea de metralla hoy está resumida a lo que pueda soltar Alejandro Alpízar quien no vive su mejor momento. Es notoria la ausencia de Walter Silva, el goleador del Invierno, que prefirió pasar al Herediano a ganar más dinero y calentar en reserva.
Debido al poco poder ofensivo del rival, la UCR se soltó a jugar con su acostumbrado orden táctico y técnico; sus jugadores saben sostenerla y pasarla y se acercaron con relativa facilidad a los predios de Erick Sánchez, quien tuvo achiques determinantes para negarles el gol a Sibaja, Martínez y Francisco Rodríguez.
Se presagiaba tormenta para los anfitriones en la segunda parte; se hacía evidente su escaso poder ofensivo, lo complicado que le resulta a este equipo anotar, de ahí que el gol de Gustavo Díaz fue el empujón final para enviar a los isidreños al despeñadero, a pesar de las variantes tempranas que ordenó su entrenador en procura de darle otro rostro al equipo.
Tampoco Santos le hizo el favorcito al Uruguay, porque con solo que le empatara a Carmelita, descendían los carmelos, pero la visita se aferró al golazo de Carlos Hernández, venció y se hizo el milagro. El club del barrio erizo sigue en la primera división.



 


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