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Cuatro supervisores del contrato de modernización aeroportuaria dejaron la entidad en menos de dos meses
Desbandada de fiscales del Juan Santamaría
Personal de Aviación Civil fue reasignado para regular a su mismo patrono y a Aeris Costa Rica

Una desbandada de personal sufrió la entidad que fiscaliza los trabajos de ampliación y la operación del aeropuerto Juan Santamaría.
Cuatro de los cinco inspectores que tenía ese órgano dejaron sus funciones en menos de dos meses.
A ellos se les venció el nombramiento y el Consejo Técnico de Aviación Civil no los sustituyó a tiempo, por lo que dos de ellos renunciaron y los otros dos fueron despedidos.
La importancia del ente supervisor es que debe velar por que tanto Aeris Costa Rica empresa a cargo del Juan Santamaría como el Consejo contraparte del Gobierno en el proyecto cumplan lo acordado en el contrato para modernizar el principal aeropuerto del país.
Como salida alternativa a la falta de inspectores, la junta directiva del Consejo acordó llenar las plazas vacantes con sus propios funcionarios, ya que en los cuatro puestos asignó personal de planta de la Dirección General de Aviación Civil.
Al respecto, LA REPUBLICA intentó obtener una posición de los representantes de Aeris Costa Rica, pero la vocera de la empresa respondió que por el momento no tiene una reacción sobre ese tema.
Tampoco fue posible evacuar algunas consultas con Luis Carlos Araya, presidente del Consejo de Aviación, ya que a pesar de que se le solicitó una entrevista con la oficina de Prensa del Ministerio de Obras Públicas y Transportes y se le envió un correo electrónico, al cierre de esta nota no había respondido.
El desgranamiento de los inspectores del aeropuerto comenzó a mediados de diciembre con la salida del inspector general, máxima autoridad de la entidad. Adolfo Lobo, quien ocupaba esa plaza, aprovechó el vencimiento de su contrato para dejar la institución.
Luego se produjo la salida de Roy Ramos de la plaza de asesor legal. En este caso los directores del Aviación Civil acordaron cesarlo.
La tercera dimisión se dio la semana anterior. Carlos Herrera, asesor financiero, abandonó la institución. Incidió en la determinación, el acuerdo que tomó el Consejo de declarar desierto el concurso para contratar a un nuevo asesor, en el cual participó Herrera con el deseo de continuar en el cargo.
El último movimiento en el órgano fiscalizador se dio este martes por la tarde con el cese de funciones de Colin Valerín, del puesto de inspector de operaciones y además tenía de recargo la inspección general desde que se retiró Lobo.
De las cinco plazas principales del ente supervisor, la única que hasta ayer se mantenía era la de supervisor de obras, a cargo de Federico Baltodano.

Danny Canales
[email protected]


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