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Jueves, 13 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Desafiemos las dinámicas actuales

Alejandra Esquivel [email protected] | Jueves 11 junio, 2015


Desafiemos las dinámicas actuales

Es casi inevitable que en reuniones familiares, laborales, sociales, salgan a la luz los retos que enfrenta el país… partiendo de una reflexión un tanto estándar sobre análisis causa-efecto para poder plantear medidas preventivas y correctivas que necesitamos como país. Para abordar esos retos, encuentro que sin importar el reto en el que pienso, existe un común denominador: la educación.
Creo que nadie contradiría que a mejor educación se esperaría mejor calidad de vida para las personas y países. Pero, ¿qué implica mejorar la educación? Definitivamente hay cuestiones irradicables en el aprendizaje de todas las materias que se imparten actualmente en la enseñanza costarricense (primaria, secundaria y universitaria)… al mismo tiempo, no creo que la vía correcta sea reforzar cuestiones teóricas que al final del camino terminan sin utilizarse y, lo que es peor, terminan en el olvido.
Costa Rica necesita profesionales, emprendedores y empresarios que contribuyan a solucionar los problemas del país. No es duplicando o triplicando la dedicación que los estudiantes le den a una materia que se logrará resolver esos problemas.
Estamos fallando en cuestiones prácticas. En un mundo que no espera, sino que exige adaptarse a tiempo, estamos perdiendo terreno al no desafiar “el sentido” que pueda tener el sistema actual… mientras en “el primer mundo”, a nivel de educación, hablan de poner a jugar a los niños y de limitar las matemáticas; por ejemplo, nosotros seguimos sumergidos en una dinámica educativa que no entendí antes y no entiendo ahora…
¿Por que no la entiendo? Porque no ha sido un recurso suficiente para sacar a Costa Rica del subdesarrollo.
No, no soy negativa. En efecto, la educación costarricense es muy buena. Si nos comparamos con Centroamérica, seguimos siendo la Suiza centroamericana… Sí, no soy conformista.
En efecto, la educación costarricense no ha sido suficiente para convertirnos en una economía emergente avanzada, como sí lo es Brasil o en un mercado emergente secundario como Argentina, Chile o Colombia.
¿Qué creo que necesitamos corregir?
1. Cantidad no es lo mismo que calidad. No creo que la mejor ruta sea asfixiar a los estudiantes con jornadas interminables de lecciones y asignaciones de las que luego solo busquen escapar y se terminen refugiando en “actividades alternas” por la falta de disfrute de las actividades académicas. El balance de vida no solo se merece cuando se trabaja. También se necesita en etapa estudiantil.
2. Necesitamos dejar de formar asalariados. No es que ser asalariado sea malo. Tan necesarios somos unos como otros. Pero si los primeros aprendieran a verse a sí mismos como pequeñas empresas, las actitudes con las que pudieran asumir sus puestos, demostrarían mayor autoexigencia, entrega, productividad…y eso se traduciría en economías de escala que implicarían altos beneficios al país.
3. Hay que enseñar a pensar, a decidir y actuar en función de resolver problemas. No queremos profesionales “repitiendo como loras” lo que dicen sus jefaturas; en la diversidad de opiniones está el valor agregado de las relaciones profesionales. Tampoco queremos empresarios copiando lo que otros hicieron en otros continentes; sino que necesitamos promover la innovación, impulsar a personas con ideas que abran camino a proyectos que “a nadie se le hayan ocurrido antes”.
“La práctica hace al maestro” y mientras sigamos apostándole a la teoría, seguiremos siendo aprendices… si nos descuidamos, podríamos terminar devorados por la nueva dinámica mundial.

Alejandra Esquivel G.