Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 17 Marzo, 2009

Trotando mundos
Del Poder por el Poder, y alrededor de este

Humberto Pacheco

Una reciente La Machaca nos recordó la cantidad de políticos latinoamericanos que se han enamorado del poder y se han perpetuado en él. Aunque olvidó mencionar a Pinochet en medio de los dos períodos que reseñó, éste también forma parte de esa nefasta Galería de la Fama. Sátrapas de derecha e izquierda que subyugaron a sus pueblos, en la gran mayoría de los casos por la fuerza e impunemente.
El toque irónico —y porqué no decirlo, frustrante— se da en el caso de Venezuela, que al poco tiempo de haber salido de manos de un chafarote —Marcos Pérez Jiménez— cae en manos de otro —Hugo Cháves— que sin ambages se auto-declara candidato oficial (suponemos que a perpetuidad), sin convención ni nada que se le oponga, tras convencer al pueblo venezolano de que le diera licencia para seguir en el poder.
En nuestros años de colegio ya decíamos que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, pero nunca antes en Latinoamérica se había hecho más cierto ese refrán que hoy día en Venezuela, ya que el ungido lo logra por medio de los votos y, aunque desconfiamos del resultado de esas elecciones, nuestro subjetivo sentir no alcanza para negarles carácter de legalidad. Que Dios los coja confesados.
Hablando de jerarcas, cuanto tiempo será el que consideren necesario los anteriores del CON para rendir cuentas sobre los dinerales que manejaron sin estados ni reportes? Parecen estar confiados en que dándole largas al asunto se impondrán la corta memoria y la falta de pantalones de los ticos.
En este capítulo surrealista cae también la respuesta que dio la Fundación de Parques Nacionales, al manifestar que los fondos por daños ambientales se ejecutan “por instrucciones de los beneficiarios de los fondos”. ¿Quienes son esos afortunados y sobre que precepto legal se funda su estatus y atribución para decidir el destino de esos dineros, aunque no fuesen estatales? Sería interesante que publicaran la lista de beneficiarios, el sustento legal que los autoriza para decidir y, sobretodo, adonde fueron a parar los recursos. Ya la Contraloría determinó que son propios del estado, así que a devolverlos porque eso no tiene prescripción. ¿Y a propósito, en que paró la investigación sobre las donaciones europeas que se esfumaron?
Hemos leído con interés el comentario de don Roberto García sobre la frase que le gusta a don Rodrigo Kenton -—“calladito más bonito”— pero no coincidimos con su interpretación. No nos parece que don Rodrigo esté reprochando a nadie porque opine ó lo critique. Más bien parece expresar que él prefiere no hacer vaticinios optimistas ni manifestaciones triunfalistas de las que son tan comunes en otros entrenadores, sino mostrar sus logros en el terreno de juego, con resultados positivos. Sería interesante saber en realidad que quiere decir nuestro distinguido entrenador.
“La circunvalación Norte (sic interna) costaría $20 millones más que hace cinco años”, decía hace unos días La República. De esto hay que destacar lo de “costaría”, pues significa que no hay intención de construirla porque de lo contrario habría leído “costará”, palabra que nos hubiera gustado más porque significaría que se está haciendo. Pero no nos engañemos, cueste lo que cueste hay que construirla. Cuánto menos habría costado sí se hubiera construido hace cincuenta años, cuando se proyectó!
A como vamos, entre los recursos que desaparecen por obra y gracia de no se que ingenio, los que por negligencia ó incompetencia se quedan sin aplicar- y en ese estado se devalúan- y la falta de decisión de la Asamblea para autorizar deuda en infraestructura, no saldremos nunca del subdesarrollo.

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