Degenkolb otra vez
John Degenkolb fue el más fuerte en el sprint nuevamente y logró su sétima victoria en la Vuelta. José Jordan-AFP/La República
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Degenkolb otra vez

El alemán ganó por segundo día consecutivo en el sprint, Amador entró a cinco segundos

El alemán John Degenkolb (Giant Shimano) volvió a mostrarse intratable al sprint con un segundo triunfo consecutivo en la Vuelta junto al Tajo que divide en dos la ciudad de Ronda, punto final de una jornada calurosa de 180 kilómetros a la que ase aferró al maillot rojo de líder el australiano Michael Matthews (Orica).

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Otro tajo de Degenkolb, cuyo triunfo le sentó como una puñalada trapera a su rival francés Nacer Bouhanni, quien reclamó haber sido encerrado contra las vallas por el alemán. Nadie vio nada. Ni los jueces. Triunfo claro, autoritario, del más fuerte al sprint, que sumó su sétima etapa en la Vuelta.

A la meta ingresó el tico Andrey Amador a cinco segundos del ganador para ocupar la casilla 48. Mientras en la general el tico está en la posición 30.
Durante el día los velocistas resistieron a los abanicos del Tinkoff de Alberto Contador, a las maniobras del Movistar de Nairo Quintana y Alejandro Valverde y al ritmo frenético del Sky de Chris Froome. El Alto de El Saltillo, aliciente del día, no asustó a nadie. Los favoritos asomaron pero no se golpearon. Llegarán a la primera cita con final elevado en medio minuto.
Se oyeron quejas de los ilustres en la salida de Priego de Córdoba por el calor, como si alguien pudiera controlar ese factor en pleno mes de agosto en el corazón de Andalucía. “Esto es una locura”, “Es muy duro correr en estas condiciones”, decían “Purito” Rodríguez y Fabián Cancellara. “¿Qué quieren, que haga frío?, señalaba un paisano de la localidad.
Para el Sky de Froome la Vuelta rueda por un “Sahara” español que sobrecalienta los motores de los ciclistas. Asusta pensar que el pelotón de 198 corredores, aún sin retirados, consume cerca de 4.500 bidones. Siempre hay motivos para quejarse: en el Giro es el frío, en el Tour los adoquines y las rotondas, en la Vuelta la calima.
Pues bajo el sol se apresuró a despegarse del grupo el triple campeón del Mundo contrarreloj, el “tanque” alemán Tony Martin, que siempre intenta una escapada como entrenamiento para el Mundial, de esas largas. Antes del kilómetro 100 regresó al pelotón y dejó solo al holandés Pim Ligthart, luchando en la sierra subbética, entre inmensos olivares.
Pero el valiente claudicó coincidiendo con la maniobra del Tinkoff a 35 de meta. Los hombres de Contador se echaron al monte como aquellos bandoleros de antaño que trabajaban en la zona, pero con la única intención de pillar a alguien desprevenido con los abanicos.
No hubo caso. Ni polémica. Degenkolb es el mejor en ausencia de Marcel Kittel y Greipel. Mientras Bouhanni esperaba un cambio de opinión de los jueces, el germano no se quejaba de nada. Ni del calor.

Ronda, Málaga/EFE


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