Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 29 Septiembre, 2009


TROTANDO MUNDOS
De persistencia comunista y cinismo europeo

Algunas personas nos han comentado que hay un columnista en La República que ha hecho su misión de vida criticar “ocremente” al Señor Presidente de la República. A éstas les hemos contestado que esos monotemáticos no son nada nuevo y que en otros periódicos también los hay. En la época de la vieja Unión Soviética abundaban. Es parte de la filosofía comunista que espera logros mintiendo y desacreditando hasta por los dientes. Nada nuevo. Los mismos hasta pasaron por un período de “enverdecimiento”, pero ya volvieron por sus fueros rojos.
Los mayorcitos recordarán la auto-denominación que se daban las dictaduras bajo la sangrienta bota soviética: República Democrática de esto ó de aquello. Nos viene a la memoria Bulgaria, de donde salió el atentado “oficial” contra la vida del Papa. Por eso no debe sorprendernos que quienes pretenden meter a este país dentro del eje chaviano, se dediquen tan sistemáticamente a atacar todo aquello que es verdaderamente valioso en nuestra democracia; y nuestro Presidente lo es.
A propósito de lo cual es necesario resaltar de nuevo la inmensa labor que ha desplegado don Oscar en procura de la paz en Honduras y el prestigio que esto le ha traído al país. El Presidente Obama y la canciller Clinton han destacado que la suya es la forma de resolver el problema que originó un aspirante a dictador chaviano que violentó la Constitución de ese país, y que remataron los chafarotes de derecha cuando no pudieron esperar a hacer uso de los recursos legales para desahuciarlo.
Otro objetivo que se han impuesto los comunistas es desacreditar la alianza militar de Colombia con los Estados Unidos de América que el primer país considera necesaria para hacerle frente al narcotráfico y a los guerrilleros armados por el petróleo. Aparte de que esa es una prerrogativa de un país independiente que no le come gallina a Chávez, curiosamente esas mismas bocas permanecen cerradas mientras Chávez hace multimillonarias compras de armas de esas que dejan gigantescas comisiones en cuentas extranjeras, y países arruinados ó en guerra, dilapidando los dineros del pueblo venezolano (todavía no podemos medir sí ese pueblo se ha dado cuenta de en lo que se metió eligiéndolo).
Para nosotros está muy claro que lo primero es una necesidad real nacida de la emergencia permanente que ha vivido Colombia, avivada seriamente por armas de destrucción masiva suecas y otras dádivas que le llegan a los guerrilleros-narcotraficantes desde allende. En esa forma Colombia evita tener que hacer millonarios gastos en armas y logra el apoyo militar y logístico de la primera potencia del mundo, que sí fuera una verdadera amenaza para cualquier paisesillo de América Latina y tuviera la voluntad de invadirlo que aduce Chávez, pasarían con sus tanques por encima de cualquiera. No importaría que los amigos de Chávez, los terroristas de Irán, de Siria y de Libia y la dictadura rusa, pegaran gritos.
A lo que no le vemos sentido, pero los perros que ladran en Costa Rica no dicen nada, es a una carrera armamentista con ó sin la cual Venezuela nunca podría contener el tan cacareado ataque de los norteamericanos. Eso nos deja con las comisiones…
Europa está indignada y exige investigar unas bombas que en Afganistán cayeron sobre unas cisternas de gasolina de las tropas de la OTAN que habían sido robadas por terroristas, y que mataron a unos “civiles” que se encontraban a su alrededor. Suponemos que Europa tiene un mejor método para evitar que ese combustible sea utilizado por Al Qaeda y un nuevo mecanismo de pelear las guerras terroristas sin herir a nadie. Hasta el momento ese mecanismo ha sido dejarle la responsabilidad a los norteamericanos.
Aparte de la papelada que significa esa airada reacción de los europeos ante lo que hicieron tropas de una unidad de la que forman parte, es hora de que asuman un mayor liderazgo en el entorno mundial, ya que hasta ahora casi todo el trabajo sucio se lo han dejado a los norteamericanos, aunque generalmente son ellos quienes más se benefician.

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