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Sábado, 17 de noviembre de 2018



CANDILEJAS


De la mano

Candilejas [email protected] | Viernes 15 julio, 2016

Coopegamamujer y de izquierda a derecha: Sandra Jiménez, Carol Urerña, Cecilia Porras y Rafaela Quirós. Shutterstock/LA REPÚBLICA


Ellas tenían graves problemas económicos porque el precio de la palma se había venido abajo y el salario de sus maridos, que trabajaban en ello, no alcanzaba para los gastos familiares.

Otro grupo, personas con discapacidad, aunque podían desempeñarse muy bien en ciertas labores, no eran tomados en cuenta para ningún puesto de trabajo.

Solo dos de muchísimos ejemplos que se podrían sacar a luz, de personas que desesperadas por la asfixia económica encontraron el aire puro que insuflaría nueva ilusión a sus vidas y les conduciría a la solución de sus problemas. Fue la idea de unirse en cooperativas y trabajar.

En el primer caso se trata de diez mujeres en Gamalotillo de Puriscal, quienes a partir de una idea de Rafaela Quirós Porras, crearon Coopegamamujer, la cooperativa que les permitió abrir un abastecedor, poniendo cada una 50.000 colones y pidiendo prestados otros 500 mil colones a la Cooperativa de productores de palma aceitera.

Han crecido, les va bien, según dicen estas cooperativistas. Cuatro de ellas atienden a los clientes en el abastecedor y perciben salario, se reabastecen sin problemas, han comprado  un congelador y no tienen deudas.

Tienen responsabilidad social y venden a la gente de su pueblo los víveres de la canasta básica a precios más bajos que en cualquier otra parte.

Deben su éxito “al orden, disciplina, transparencia y buena organización”, dice Silvia Galván, una de las cuatro mujeres que trabajan en el abastecedor.

El otro grupo antes mencionado, se integra con personas discapacitadas que crearon Coopesuperación  RL. Así organizados, dan servicio de atención de llamadas a clientes del ICE mediante la línea 1193 (telefonía fija, celular, internet y cablevisión).

Les ha ido muy bien, consideran ellos. Ayer inauguraron su segundo centro de llamadas de clientes del ICE en Pérez Zeledón.

“El cooperativismo es el modelo de superación por excelencia y si falla es por deficiente gestión”, dice Julio Rojas, Gerente de esta cooperativa.


En otro caso, una cooperativa cumplió con un primer cometido y luego inició un giro de negocio que le permitirá obtener ganancias.

Esto es lo ocurrido con Coopeenuevoamanecer, fundada por la necesidad de contar con vivienda propia de 35 mujeres jefas de hogar que no eran sujetas de crédito.

Fueron al inicio una asociación y el IMAS les aportó los primeros 2 millones de colones para la compra de una finca.

En 1995 se constituyen en Coopenuevoamanecer, que les ha permitido construir vivienda a 33 familias gracias a créditos blandos, capacitación y asesorías. “De otro modo no podríamos haber tenido nunca casa propia”, dice Celina Meza Chavarría, Gerente General de la cooperativa.

Los conocimientos y la experiencia adquiridos las impulsa ahora a brindar asesorías y capacitación  a personas que lo necesiten, como fue el caso de ellos.

El cooperativismo es un sistema económico y social, basado en la libertad, la igualdad, la participación y la solidaridad.

Surgió como una de las alternativas de lucha utilizadas por los trabajadores para defenderse de las condiciones económicas y sociales que surgieron como consecuencia de la “revolución industrial”.  

En América Latina el movimiento cooperativo se ha expandido durante el siglo XX e inicios del XXI. En esta parte del mundo, las tradiciones indígenas de la cooperación espontánea fueron una fuente de inspiración del movimiento cooperativo, el cual también siguió las tradiciones históricas del cooperativismo de consumo, trabajo, finanzas, agrícolas y de diversos servicios.

El 26 de agosto de 1943 se incluye en el código de trabajo de Costa Rica un capítulo dedicado a las asociaciones cooperativas.


Hoy nuestro país es caracterizado por el gran impacto que ha tenido la cultura del cooperativismo para el desarrollo, existiendo alrededor de 500 cooperativas.

El Estado, a partir de la Segunda República, valiéndose del sistema educativo principalmente, buscó afianzar en el costarricense el principio de la solidaridad, dice el sociólogo Adrián Portuguéz.

Así, de la mano y mediante la cultura de la cooperación, muchos nacionales han logrado convertir en realidad lo que de otro modo no hubieran podido alcanzar.

Carmen Juncos y Ricardo Sossa
Editores jefes y  directores de proyectos

[email protected]

Fuentes: www.banrepcultural.org/. • http://www.aciamericas.coop/Pueblos-indigenas Reflexiones • Conejo Nacional de Cooperativas, Instituto Nacional de Fomento Cooperativo. Internet