Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 28 Mayo, 2013

Se le ha causado un enorme daño a la imagen institucional del país y al erario público, se ha minado la confianza pública in extremis y se ha insultado la inteligencia de la ciudadanía


TROTANDO MUNDOS

De Infortunios, Desaciertos y Descrédito

Pobrecitos cartagos! Se les quemó el pan en la puerta del horno. Aunque Heredia se jugó un partidazo, fueron los propios desaciertos los que causaron la derrota a Cartago. Súmese que el arbitro favoreció claramente a Heredia con el descomunal error de no sacarle la roja al que le abrió la ceja a Carlos Johnson. Fue un regalazo de Navidad anticipada- digno de investigarse- sin perjuicio de la amarilla que se merecía Johnson por su foul. En por cosas como ésta que a nuestros mediocres árbitros no los han vuelto a llamar a un mundial.
No podemos negar que nos ilusionaba mucho la idea de que el equipo con que fueron campeones en 1936 nuestro Padre y Tío, consiguiera finalmente su cuarto campeonato. Pero desde que vimos a los jugadores bajarse con la Virgen de los Angeles sabíamos que esto iba mal. Subconscientemente, no jugarían ellos sino la virgen. Alguien debería explicarles que la Virgencita no es la patrona de Cartago; es la patrona de Costa Rica. Sí le interesara el fútbol, lo que dudamos habiendo tanta miseria que atender en el mundo, sería imparcial con todos sus hijos.


Dicho lo anterior, la pobreza de fútbol que mostró Cartago con once hombres no dejaba dudas, cuando fue expulsado ese impúber exaltado que tenían de Capitán, de que la cosa se iba a poner cuesta arriba. Todavía logran remontar la adversidad, rescatando el juego que se les iba de las manos, para que un inútil entregue el juego con un penalti afeminado. En esos dos hechos, sin perjuicio de lo mal que jugaron, radica la derrota.
Dicho esto, felicitamos a la Directiva y a don Javier por una campaña digna de recordar. Pero Cartago debe volver y ser campeón porque, sino tiene la casta para reponerse, mejor estaría en segundas.
Decir que el Gobierno de la República se ha cavado su propia tumba por sus desaciertos, novatadas, faltas a sus obligaciones in eligendo e in vigilando, groseros conflictos de interés de algunos de sus funcionarios y la cantidad de actuaciones turbias en que es evidente que se han malversado fondos del Estado, tales como la trocha y, como casi repiten, con el camino que querían hacer pasar por autopista a San Ramón, es, como dicen en inglés, un gross understatement.
Sí la cosa acabara en la impopularidad de la Presidenta y su Gobierno y en el desprestigio de sus funcionarios, nos importaría un pepino. Pero se le ha causado un enorme daño a la imagen institucional del país y al erario público, se ha minado la confianza pública in extremis y se ha insultado la inteligencia de la ciudadanía. Todo en medio de una encrucijada sumamente peligrosa, por cuanto el país no cuenta con candidatos fuertes de otros partidos entre los cuales elegir en las próximas elecciones.
Esto no va contra el señor Alcalde, que ha tenido la buena fortuna de verse solo en el entarimado eleccionario, pero es una falla seria de un sistema democrático cuando el pueblo no tiene opciones y va a una elección con solo un candidato.

Lic. Humberto Pacheco A., M.C.L.
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