Enviar
“De Costa Rica me llevaré el amor y la amistad”

Facundo Cabral conversó con MAGAZINE, sobre los dos conciertos que realizará en el país

Carolina Barrantes
[email protected]

Con la voz pausada que lo caracteriza y la esperanza de seguir compartiendo su amor por la vida y la música a través de sus canciones, Facundo Cabral, se prepara para recorrer sus últimos caminos.
El cantautor argentino habló con MAGAZINE sobre las dos veladas que efectuará en suelo tico como un adiós a los escenarios, así como de su etapa como escritor que mantiene en vigencia.

¿Por qué ahora dice adiós el cantante de la vida?
Me es muy triste decir adiós, porque son casi 50 años de andar cantando por todo el mundo. Uno sabe que hay que parar, que aunque el espíritu no quiera, el cuerpo ya no me acompaña; me cuesta mucho caminar, no puedo salir a la calle solo.
Pensé que iba a estar sobre un escenario cantando hasta mi último suspiro, que nunca iba a tener que bajarme de esa aventura, pero la realidad es otra. Tengo casi 72 años y muchas experiencias recorridas.
A pesar de ello, quiero seguir comunicándome con la gente, quienes han inspirado mis historias, por lo que abrí el correo [email protected], para que escriban todo el que quieran.

Pero la música va en sus venas y su guitarra es su fiel compañera…
Siempre ha sido así y lo seguirá siendo en lo que me quede de camino, porque fue un regalo especial de Dios. Él me dio la vida y la canción que me ha llevado por todo el mundo a cerca de 165 países, ha sido muy gentil y me ha hecho vivir en el arte desde el 1 de enero de 1960.

¿Dónde van a quedar esas metáforas bellas de sus canciones?
Quedan en el corazón de la gente porque somos socios, porque mis canciones son tanto de ellos como mías, ya que me las inspiraron. Ahora encuentro una cosa maravillosa que para mí es un misterio; he quedado muy emocionado de ver cuántas cosas hay mías en Internet, me dicen que hay más de 200 videos cuando yo nunca gravé uno, los cuales son visitados miles de veces al día.
Con ello sé que Internet va a ser mi testamento, cuando busquen lo mejor de mí ahí lo van a encontrar.

¿Las transformará en nuevos libros?
Sí porque tengo la suerte de poder escribir aún, ahora va a salir una serie compuesta por 11 o 12 libros que se llama “Cartas a mi ahijado”, que es una versión poética de toda una vida.
El correo va a ser una especie de audición de radio por Internet, para comunicarme con la gente; mi mundo ha sido tan feliz y divertido como el del Pato Donald, que quiero compartirlo, mi última palabra va a ser ¡gracias!

Usted ha tenido un largo peregrinaje en la vida, ¿cuál camino va a seguir ahora?
Terminar con la literatura, porque me posibilita hacerlo con calma y solo necesito una mesa y una silla. Me van a quedar muchos libros sin publicar; creo que tengo 600 cuadernos de 100 hojas cada uno escritos con mis vivencias y diversas anécdotas como las que viví con la Madre Teresa de Calcuta, y mis conversaciones con Borges.
Espero con ayuda introducirlos en Internet en crudo si corregir; es el testimonio de alguien que ha caminado el mundo, y no lo ha visto por televisión.

¿Hay alguna metáfora o historia que le quede pendiente por escribir?
Si algunas hermosas que conocí en el mundo, como una de un pueblo cerca de Senegal en donde las mujeres cuando sospechan que están embarazadas se van con otras a la selva, meditan y cantan hasta que les es revelado el nombre del futuro hijo.
Al regresar a la aldea enseñan a los hombres el canto y cuando nace el pequeño todos se unen en una misma voz en la melodía, para que el menor aprenda cuál va a ser el sonido que le dio el Universo.

Con “No soy de aquí, ni soy de allá” declara que el mundo es su hogar, ¿ahora a dónde va a llevar su talento?
Donde Dios diga hasta aquí, no sé si será en Perú o Chicago, solo él lo sabe. Lo que estoy seguro es que andaré en aviones hasta octubre o noviembre de este año.

Se despide de los ticos con dos veladas…
Siempre voy a Costa Rica con gran expectativa y un gran agradecimiento, porque han sido muy gentiles conmigo y me abrieron sus puertas.
Sospecho que será una revisión de lo vivido, un testimonio de vida, pero esta vez será diferente porque será mi despedida de uno de los lugares que más amo del planeta.

¿Cuál es el tesoro que se lleva de Costa Rica?
De Costa Rica me llevaré el amor y la amistad, que es la manera más sublime del amor, porque no impone condiciones y es para siempre.


Cabral dice adiós

Conciertos: 17 y 18 de abril, a las 8 p.m.
Lugar: Teatro Popular Melico Salazar
Entradas: entre los ¢12 mil en galería y ¢23 mil en las sillas de luneta, frente al escenario.
Punto de venta: Sala Garbo
Ver comentarios