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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¿Cuándo?

Alejandra Esquivel [email protected] | Jueves 25 septiembre, 2014


Probablemente nadie quiera tomar decisiones y la gran incógnita siga siendo: ¿Cuándo se va a empezar a hacer algo?


¿Cuándo?

El tráfico en el que nos vemos inmersos cada día repercute no solo en nuestro rendimiento profesional, sino en nuestra calidad de vida.
En la Gran Área Metropolitana (GAM) con baja frecuencia enfrentamos la escala de presas que se viven en ciudades como Bogotá, Buenos Aires, la ciudad de México.
Aunque conformarnos porque somos menos malos nos ha resultado culturalmente adictivo y como compararnos con Estocolmo podría hacernos caer en extrema ambición (los habitantes de la capital sueca sufren el menor índice de tráfico del mundo), le presento unas pocas propuestas muy aterrizadas de lo que considero podría implementar el país para hacer la realidad de las presas un poco más manejable:
1 - Podría hablarles de una red articulada de servicios de buses entre los cantones de la ciudad, que promuevan un transporte público más eficiente y que por si fuera poco utilicen solamente biocombustibles, como lo promovió el presidente Luis Guillermo Solís en la Cumbre del Clima que realiza esta semana la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
Pero aunque con total afirmación un presidente de un país debe representar a su ciudadanía con propuestas a la altura de este tipo de foros, a hoy creo que sería un buen comienzo implementar acciones tangibles para corregir la triste realidad de que los conductores de bus hacen paradas donde, cuando y porque quieren, de la forma que quieren.
¿Le ha tocado a usted ir detrás de un bus que hace 20 paradas en espacio de mil metros? Necesitamos campañas de concienciación y multas firmes en este sentido.
2 - Comparados con ciudades de países desarrollados (para muestra Viena y Washington DC), tenemos una gama de opciones de parqueos públicos comodísima en la GAM.
Pero aun así todos los días los carros parqueados a la orilla de las vías, donde vale aclarar que no existen parqueos habilitados, complican sustancialmente el flujo vehicular y envuelven a los conductores de impotencia e irritación que no tendríamos por qué sufrir si las autoridades cantonales y la Dirección General de Policía de Tránsito de Costa Rica supervisaran y trataran de corregir seriamente esta realidad.
A veces me parece que la policía de tránsito en nuestro país cree que las multas se hicieron solo para agarrar a quienes andan con restricción.
Señores, si atendieran todas sus funciones puede que ni siquiera tuviéramos restricción de placas en la Suiza Centroamericana.
3 - El desarrollo de un sistema ferroviario eléctrico y carreteras elevadas como las que existen en la Ciudad de México deberían indudablemente estar en la agenda de nuestro país.
Pero a nivel de propuestas de bajo costo y de corto plazo, ¿qué les parece apostarle a las ciclovías? Pero no a una demarcación de 500 metros en San Pedro o en Rohrmoser, sino a un proyecto real de ciclo vías en el que se incluya no solo un tema de infraestructura vial para todas las provincias, sino en el que se promueva el uso de las bicicletas para ir al trabajo y para disfrutar de una tarde de fin de semana.
Como todo en una sociedad, esto es un tema de “todos” y como “todo” en el sector público costarricense, probablemente nadie quiera tomar decisiones y la gran incógnita siga siendo: ¿Cuándo se va a empezar a hacer algo?

Alejandra Esquivel Guzmán
[email protected]