Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 15 Julio, 2014

Así como usted en su empresa tiene una visión, misión, principios y valores. ¿Por qué no los tiene en su hogar?


¿Cuál es su concepto del éxito?

Miraba a través de la ventana hacia la nada, con la expresión de quien comprueba —en un instante fugaz— que el tiempo se detuvo y todo alrededor está congelado. Angustia, tristeza, desolación. Sentía que se encontraba en un laberinto, y se preguntaba: ”¿Qué había hecho mal? ¡Tanto esfuerzo, para nada!”
La mejor casa, el mejor carro, un gran puesto ejecutivo, definitivamente la envidia de los vecinos, y hoy se estaba dando cuenta que todo eso de nada le había servido para mantener una buena relación consigo mismo, con su mujer o sus hijos.
Erróneamente nos hemos fijado un mal concepto del ¡“éxito”! donde a lo mejor el tener una buena posición económica, un buen puesto ejecutivo y ostentar lo que no se tiene es sinónimo de esa palabra que tanto queremos y no conocemos bien.


Le voy a hacer una pregunta, que vale la pena que se responda en silencio a usted mismo. ¿Cuando fue la última vez que se sintió sumamente orgulloso de usted mismo? ¡Piénselo! ¿Hace cuánto de eso?
Una vez tenga la respuesta, le aseguro que muchas de esas situaciones serán económicas o profesionales. Son pocos a los que les he preguntado esto y su respuesta tiene que ver con la familia y mucho menos con el control de sus emociones o su crecimiento balanceado en todas las áreas de su vida.
Hacemos del centro de nuestras vidas el trabajo y el dinero. Cuando nos han enseñado que esto realmente viene por añadidura si trabajamos más otras áreas que tenemos olvidadas.
Así como usted en su empresa tiene una visión, misión, principios y valores. ¿Por qué no los tiene en su hogar? No será que lo ha olvidado o “no tiene tiempo”!
Tener esto por escrito y trabajarlo con su pareja e hijos, no es fácil. No solo se requieren acuerdos y diálogo, sino que usted deberá dar el ejemplo siempre!! Esto requiere un alto compromiso con esos valores y principios y con cada uno de los miembros de la familia. ¿Está usted dispuesto a comprometerse sin condiciones a ellos? Entonces:
1. Desarrolle una vida espiritual, esto le ayudará a generar la base de su familia, donde usted no es el centro
2. Asuma el compromiso con su familia
3. Reconozca el valor de su cónyuge y de cada uno de sus hijos
4. Defina los roles de autoridad y a respetarlos. Esto no es negociable y como dijo Jim Rohn: “El reto del liderazgo es ser fuerte, pero no grosero; ser amable, pero no débil; ser atrevido, pero no abusador; ser considerado, pero no perezoso; ser humilde, pero no tímido; ser orgulloso, pero no soberbio; tener humor, pero sin insensatez”
5. Escriba los principios, valores y objetivos claros de pareja y de familia. ¡No son los mismos!
6. Desarrolle los principios de conciliación, tolerancia, respeto y servicio
7. Planeen el futuro, el qué hacer y cómo. Si lo hace en la empresa ¿por qué no en el hogar?
8. Hacer un presupuesto y seguirlo, les enseñará a sus hijos el valor del trabajo y el dinero
Como dijo Michael Jordan:“Puedo aceptar el fracaso, todos fracasan en algo. Pero no puedo aceptar no intentarlo”.


Mónica Araya