Tomas Nassar

Tomas Nassar

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Jueves 22 Noviembre, 2012

No debe nadie rasgarse las vestiduras porque, imprudentemente, el Jefe de Fracción del PLN reconoció lo que históricamente ha sido una verdad de Perogrullo: los diputados son políticos, nombran a los funcionarios con criterios políticos…


VERICUETOS

Cruz y Ficciones.
4 verdades del Cruz-Gate

La mayor virtud, o el más grave pecado, de este “Cruz Gate” político-mediático es que deja al descubierto la dinámica política que estamos viviendo en el país en los últimos tiempos: todos contra todos.
Parece que aquí a nadie le importa ya lo esencial y que el grado de crispación, que algunos tienen interés de promover, sobrepasa el entendimiento, el análisis mesurado, la capacidad de crear y el derecho a disentir.
Por mandato constitucional, el Congreso tiene la responsabilidad de nombrar y prorrogar el nombramiento de los Magistrados, o no.
No debe nadie rasgarse ahora las vestiduras porque, imprudentemente, el Jefe de Fracción del PLN reconoció lo que históricamente ha sido una verdad de Perogrullo: los diputados son políticos, nombran a los funcionarios con criterios políticos y los candidatos han hecho siempre cabildeo en cada una de las 57 oficinas de Cuesta de Moras pidiendo votos. ¿O no?
Los votos de elección o reelección no tienen que justificarse, porque viniendo de políticos solo son justificables políticamente y, claro, hoy nadie quiere reconocerlo así.
La solución: la magistratura debe ser la culminación de una carrera judicial brillante, la aspiración y el leitmotiv de los jueces, un premio a la excelencia profesional. En la misma dirección, los Magistrados suplentes solo deben ser jueces de trayectoria y jamás abogados litigantes por más calificados que estos sean. Cuestión básica.
Comencemos por ahí. Que los 19 diputados disidentes del voto de mayoría que no reeligió a Cruz no se rasguen más las vestiduras y propongan una reforma constitucional que garantice un sistema de elección meritorio y apolítico.
Los diputados y los políticos de turno, no deben seguir manoseando el tema tratando de obtener réditos de discursos incendiarios que no tienen el sustrato de la objetividad ni de la sinceridad. ¿Cuántas veces estos se han negado a elegir un funcionario, cuántas veces han objetado un candidato a Procurador, a Contralor a Magistrado, por razones de inconfesables intereses?
Los funcionarios judiciales, en especial los integrantes de la Corte Plena, deben mantener y llamar a la cordura, deben velar porque, sobre cualquier consideración, se preserve la Majestad del Poder Judicial que no se defiende en manifestaciones callejeras impropias de su investidura, ni azuzando la crispación, ni confrontando a los poderes de la República. Es muy peligroso seguir el juego de los anti-sistema que quieren desestabilizar la institucionalidad de la Patria, porque esta está sobre todo y sobre todos, aun frente a decisiones erradas.
Y don Fernando… don Fernando debe tener muchísimo cuidado en entender cuán importante es su rol en este momento en la salvaguarda de la armonía que garantice la preeminencia de nuestros valores democráticos. El éxtasis de la gloria que producen los halagos y el protagonismo deben seguir siendo ajenos a él, como lo han sido hasta ahora, porque de seguro habrá muchos que pretendan utilizarle como mascarón de proa en este momento y frente a esta coyuntura tan importante para la Patria.