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Mientras los precios del crudo han descendido un 30% desde junio, los combustibles locales han subido el mismo porcentaje
Baja mundial en crudo no se refleja en el país

Israel Aragón
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Colaboró el periodista Danny Canales

Los costarricenses observan “desde de la barrera” cómo los precios internacionales del petróleo (WTI) mantienen una tendencia hacia la baja y empiezan a dar señas de estabilizarse alrededor de los $100; pero en el ámbito local, el costo de los combustibles se mantiene a niveles similares a los que tenía cuando alcanzó su máximo histórico.
Desde mediados de junio pasa
do, cuando llegó a su cotización más alta ($147), el precio del barril de petróleo ha descendido en un 30%, hasta alcanzar ayer un valor de $102,6.
Incluso existe la expectativa de que disminuya por debajo de los $100 debido a factores como una mejora en las cosechas de granos usados para producir biocombustibles y aumentos sostenidos de la producción.
Pese a esta caída, los consumidores nacionales todavía no disfrutan de una reducción proporcional de los precios del litro de combustible. ¿Hasta cuándo podrán ver reflejadas estas reducciones en los precios de la gasolina?
Para calcular el precio de los combustibles la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) utiliza una fórmula automática que aplica una vez al mes, cuyo resultado se ejecuta casi un mes después de su aplicación. La suma de tiempos resulta en un desfase de casi dos meses entre los precios internacionales del crudo y su aplicación en el país.
La fórmula consiste en sacar un promedio de los precios internacionales del último mes para aplicarlo en el país.
No obstante, tras una resolución de la Sala Constitucional, el resultado de la fórmula debe someterse durante una semana a consulta popular. Luego se debe tomar otra semana para analizar las oposiciones presentadas por el pueblo y posteriormente se tiene otra semana para publicar la decisión final en el diario oficial La Gaceta.
“No es que las rebajas internacionales no se reflejen en el país, sino que no se ven tan rápido”, respondió Alvaro Barrantes, director de Energía de la Aresep.
“Entre la fecha de variación de un precio internacional y su aplicación hay una diferencia de unos dos meses. Por ejemplo, la baja de mañana (hoy para el lector) corresponde a los precios registrados entre el 12 de julio y la misma fecha de agosto”, agregó.
Las últimas bajas han sid
o pequeñas debido a que también se aplicó un ajuste que se realiza trimestralmente a los precios de los combustibles, correspondiente a la aplicación de la inflación y otros factores como el tipo de cambio, justificó el especialista.
“De mantenerse el petróleo a los niveles actuales, cerca de $103 por barril, se podría esperar una rebaja más”, dijo Barrantes.
Otro factor por considerar es que la mayor parte de la importación de combustibles en el país no está compuesta por el petróleo, sino por sus derivados como gasolina, diésel y los llamados combustibles pesados como el búnker y el asfalto, que no han bajado al mismo ritmo que el crudo.
“Siempre ha sido mejor traer la materia prima, en este caso el petróleo, y refinarlo acá. Haciendo eso se demostró que no solo ganábamos hasta $200 millones según el nivel de consumo”, dijo Leonel Fonseca, regulador general entre 1996 y 1997, y del año 2000 hasta 2002.
“Es cierto que la capacidad de la refinería es muy poca (cerca de un 40%) del total que se consume, pero ni siquiera esta se aprovecha”, dijo Barrantes.



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