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Jueves 2 Octubre, 2008

Crónica de una crisis anunciada


Desde el año 2006, la Cámara de Industrias alertó sobre la inminente crisis de abastecimiento, pues la generación eléctrica no sería suficiente en un futuro muy cercano. Sin embargo, el entonces Presidente Ejecutivo del ICE negó esta posibilidad. No es hasta que se dan los apagones en el 2007, que se reconoce la existencia de una crisis nacional.
La causa principal: los proyectos de inversión en generación eléctrica no eran suficientes y tenían atrasos en su implementación. Algunos por mala planeación y gestión, otros por factores externos al ICE.
Adicionalmente, pequeñas plantas que podrían dar su aporte están saliendo porque no tienen renovación de su concesión de agua. Por razones que no entendemos, no se ha permitido generación privada con fuentes renovables.
Hoy, nos encontramos en el peor de los mundos: a) Obligados a generar con plantas ineficientes y de muy caro alquiler. b) Consumiendo combustibles derivados del petróleo que ha subido a precios récord. c) Despreciando bagazo y otras alternativas renovables y baratas. Más aún, si la generación térmica fuese planeada, con plantas eficientes de bunker, no tendría tan altos precios aun con los altos costos del petróleo.
Dentro de esta situación, el ICE ha venido solicitando aumentos de tarifas y en el 2008, con una inflación esperada del 14%, ya se le otorgó un aumento del 22,7% a principios de año y está solicitando un 57% adicional a lo ya otorgado.
Las consecuencias no se harán esperar, la inflación que castiga a todos los ciudadanos se verá incrementada en forma directa a través del recibo de la luz, y también por un efecto indirecto con el aumento de todos los bienes y servicios que se ven afectados por el costo de la electricidad.
En segundo lugar, el país pierde competitividad pues en muchos subsectores industriales el costo de la electricidad representa un componente importante de los costos de producción.
Esto llega en un pésimo momento, pues en la coyuntura mundial, la demanda por nuestros productos disminuye y si nuestros productos van a salir más caros al mercado externo caerán las exportaciones y con ellas también el empleo en nuestro país.
Por otra parte, en un país con potencial enorme de generación hidroeléctrica, eólica, geotérmica y de biomasa estamos generando térmicamente, contribuyendo al calentamiento global al generar emisiones de dióxido de carbono y contaminación sónica, en un país cuya la política oficial es ser carbono neutral.
Las soluciones definitivas lamentablemente no están en el corto plazo, pero se tiene que enfrentar la crisis con medidas inmediatas, para paliar la crisis de generación térmica, y avanzar paralelamente en las medidas que se deben tomar ya, para que impacten en el mediano y largo plazo.
En primer lugar, se debe eliminar el impuesto que pesa sobre el combustible que el ICE consume para generación. Si en el 2006, Hacienda recibía ¢797,2 millones y en el 2008, recibirá cerca de ¢20.000 millones, entonces que no se cobren esos impuestos adicionales, que son producto del aumento en el volumen de combustibles que el ICE está comprando.
En segundo lugar, un programa de ahorro agresivo es la mejor medida para paliar la crisis, pues evita generar parte de ese 14% que se está generando térmicamente y que consume la mitad de los costos operativos del ICE-Generación.
En tercer lugar diferir a cinco años el costo adicional que representa generar con plantas térmicas alquiladas. Si es necesario, modificar la ley para que se proceda a diluir este efecto a través de préstamos que pueda hacer el ICE para su flujo de caja y atienda la emergencia sin castigar a los usuarios abruptamente como lo está proponiendo.
Con resultados a mediano plazo, se debe aprobar lo antes posible la Ley General de Electricidad, con la creación de un mercado de compras de electricidad, que motive las inversiones y donde actores nuevos puedan ofrecer electricidad generada con biomasa, con energía eólica, e incluso permitir únicamente al ICE la generación geotérmica en parques nacionales con el correspondiente pago para el mantenimiento de los parques al MINAET. Debemos actuar inmediatamente en bien del país y sin regirnos por dogmas ideológicos que limiten nuestras opciones.

Ing. Jack Liberman
Ex presidente Cámara de Industrias de Costa Rica