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Wall Street reportó quinta baja consecutiva, junto con caídas en otras bolsas del mundo
Crisis no cede pese a planes de ayuda

• España trabaja en proyectos de rescate para afrontar crisis

Distintas procedencias
EFE
La Reserva Federal (Fed) estadounidense anunció ayer la constitución de un fondo para comprar pagarés de las empresas y así reactivar las vías de financiación, pero esta medida sin precedentes no logró consiguió reanimar a Wall Street.
La bolsa neoyorquina cerró con un descenso del 5,11% en el índice Dow Jones de Industriales y terminó la sesión con pérdidas por quinto día consecutivo.
Bajó 508,39 puntos (-5,11%) hasta 9.447,11 unidades, por debajo de la cota de los 9.500 enteros, a pesar de que, al comienzo de la sesión, llegó a subir 1,69%.
Ni siquiera la publicación de las actas de la reunión de la Reserva Federal de septiembre, que indican que ya entonces se consideró bajar los tipos de interés y q
ue sugieren que, vista la situación, lo hará en su próxima reunión de finales de octubre, consiguió revertir la tendencia a la baja de Wall Street.
El mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, perdió 108,08 puntos, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió 60,66 puntos hasta las 996,23 unidades, por debajo de la cota de los 1.000 puntos.
Justo en el momento de la apertura, el anuncio de la Fed para la constitución de un fondo destinado a la compra de pagarés de las empresas que se han quedado sin una fuente principal de financiación en los mercados debido a la crisis financiera, avivó la especulación sobre la posibilidad de una rebaja coordinada de tasas de interés por parte de los principales bancos centrales del mundo.
Los bancos centrales de Australia y de Israel ya anunciaron reducciones inesperadas en sus tasas de interés. En el caso australiano la reducción de un punto porcentual marcó el mayor recorte en una sola vez desde 1992.
En ese mismo sentido, gran parte de las bolsas europeas, latinoamericanas y algunas asiáticas, enfrentaron cifras negativas, pese a las iniciativas de algunos gobiernos de intervenir para evitar una catástrofe.
El Gobierno español por ejemplo, adoptó las primeras medidas para encarar la crisis financiera, que incluyen la creación de un fondo de 30 mil millones de euros ($40.900 millones) para comprar activos de bancos y aumentar el crédito a empresas con el fin de favorecer la actividad económica.
El anuncio fue realizado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que esa cantidad podrá ser incrementada hasta un máximo de
50 mil millones de euros ($68.200 millones).
También anunció que España ampliará hasta 100 mil euros ($136 mil) la cantidad mínima garantizada de depósitos bancarios por titular y entidad financiera.
En la actualidad, esa cifra es de 20 mil euros ($27.200).
Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea acordaron establecer 50 mil euros como la cifra mínima garantizada, aunque la mayoría de los socios comunitarios aumentarán esa cantidad hasta los 100 mil euros.
Por su parte, el Gobierno británico anunciará hoy un plan de rescate para estabilizar el sistema bancario del Reino Unido que incluirá una inyección de capital a los bancos y la constitución de un fondo que garantice su funcionamiento diario.
Tras una reunión con las principales autoridades económicas y financieras del país, el ministro de Economía, Alistair Darling, confirmó que prevé hacer un anuncio este miércoles antes de la apertura de la Bolsa de Londres y, posteriormente, ante la Cámara de los Comunes.
El plan, dirigido a dar confianza a los mercados y equivalente al anunciado por Estados Unidos, es fruto de semanas de conversaciones entre el Gobierno y dichas autoridades.
Sin embargo, el desplome ayer del sector bancario en la Bolsa londinense precipitó la reunión de alto nivel en la residencia del primer ministro, Gordon Brown, en el número 10 de Downing Street y el inminente anuncio del plan de rescate.

A la reunión en Downing Street asistieron el propio Brown, Darling, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, y el presidente del regulador de los servicios financieros (FSA), Adair Turner.
Los principales bancos del país se desplomaron en la Bolsa de Londres después de que la cadena pública BBC informara de que sus dirigentes habían solicitado el lunes al Gobierno liquidez adicional.
Royal Bank of Scotland fue el más afectado, ya que perdió 10 mil millones de libras (unos 12.900 millones de euros) de su valor al caer nada menos que un 39 por ciento -el mayor retroceso en 13 años-, hasta quedar en 90 peniques.
El otro gran perdedor de la jornada, el HBOS, cedió un 42%, 66,8 peniques para acabar en 94, mientras que Lloyds TSB perdió un 13 %y Barclays, un 9%.



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