Crisis financiera se sentirá en el carnaval brasileño
Enviar
Crisis financiera se sentirá en el carnaval brasileño

Sao Paulo
EFE

La crisis financiera global se sentirá este año en el carnaval brasileño, que se celebrará en todas las ciudades del país entre el 20 y el 24 de febrero, debido a la reducción de patrocinios para las escuelas de samba, reveló el diario Folha de Sao Paulo en su versión digital.
Otro de los problemas es la subida de los precios de los materiales para las carrozas y disfraces, en especial el del acero que se incrementó un 7,0% y el de los tejidos importados que aumentaron un 30%, debido a la apreciación del dólar frente al real.

El aporte de doce millones de reales (casi 4 millones de euros) que el año pasado entregó la estatal petrolera Petrobras a la Liga Independiente de las Escuelas de Samba (Liesa) de Río de Janeiro, la mayor y más importante del país, fue cortado este año por la crisis.
El presidente de la Liesa, Jorge Castanheira, manifestó que “este, sin duda, es uno de los carnavales más difíciles de la historia. Las escuelas están con presupuestos menores y yo pedí que la calidad del espectáculo no fuese comprometida”.
Sólo la escuela Grande Río cuenta con un patrocinio considerable, al recibir 2,2 millones de reales (unos 725 mil euros) de empresas francesas de la ciudad de Niza, debido a que su tema este año será Francia.
La escuela Viradouro, que homenajea en sus comparsas de este año al nororiental estado de Bahía, no recibió ningún apoyo de las empresas de esa región instaladas en Río de Janeiro.
Beija-Flor tampoco consiguió concretar el patrocinio de la multinacional anglo-holandesa Unilever para un tema sobre el baño.
Asimismo, las ayudas de la alcaldía de Río de Janeiro de cuatro millones de reales (unos 1,3 millones de euros) se atrasó un mes y los materiales subieron en ese lapso.
El Gobierno del Estado de Río de Janeiro aportará 4,8 millones de reales (casi 1,6 millones de euros), que junto a derechos de televisión y venta de ingresos al sambódromo Marqués de Sapucaí dejan a cada escuela 3,5 millones de reales (unos 1,15 millones de euros).
La tienda Casa Pinto, la principal en Río de Janeiro en venta de artículos carnavalescos para el público, registró hasta la fecha una reducción del 15% en las ventas, con subida del 12% en los tejidos y del 25% en plumas y piedras de decoración.
La española Olga Gilbert, fabricante de máscaras en las que el rostro del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, será el modelo más vendido este año, señaló que la producción de este año fue de 350 mil, prácticamente el mismo número de 2008 y que se detuvo el crecimiento de los últimos años.
La exportación de máscaras a España, que son redistribuidas a otros países de Europa, bajó esta vez de 30 mil para 5 mil unidades.
La Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles de Río de Janeiro calculó una reducción de facturación en el carnaval del 20% este año.
Mientras que 2 mil de las entradas que las compañías de turismo reservan para visitantes extranjeros ya fueron devueltos para su reventa al público local.
Además del carnaval de Río de Janeiro, otros carnavales brasileños suelen atraer a turistas nacionales y extranjeros.
En Sao Paulo, bien similar a la estructura montada en Río de Janeiro, el carnaval se celebra en el sambódromo de Anhembí, mientras que Salvador lo hace sin carrozas en la mayor fiesta callejera del mundo, con dos millones de personas que desfilan detrás de gigantescos carros de sonido animados por artistas.
Olinda (Pernambuco) es famosa por sus gigantescos muñecos, Ouro Preto (Minas Gerais) por la tradición callejera y Manaus, en pleno corazón de la Amazonía, por su carnaval volcado en la tradición indígena.

Ver comentarios