Criminales encontraron en Ecuador y Costa Rica terreno fértil para sus operaciones, ¿por qué?
Costa Rica está a un paso de vivir situaciones dramáticas por escalada de violencia, según experta Tania Molina
Hace poco más de una semana, las impactantes imágenes provenientes de Ecuador en torno a la toma de rehenes en un canal de televisión, el asesinato de policías y el caos en ese país, dejaron de manifiesto la penetración del narcotráfico en ese territorio.
La pregunta incómoda surgió de inmediato, ¿podría pasar en Costa Rica algo similar en el corto plazo, tomando en consideración que el país vive una ola de violencia sin paralelo con 907 homicidios para el 2023 y una guerra narco?
Lea más: Narcos, homicidas y violadores ya no aprovecharán tan fácil libertad condicional
La respuesta sencilla es corta y contundente: "Absolutamente sí y también podríamos decir que estamos a nada de que aparezcan personas colgando en un puente por acciones del narco y su guerra violenta, tal y como ha sucedido en México y en otros lugares. Las preocupaciones de lo que sucede en Ecuador y lo que podría pasar en Costa Rica son absolutamente válidas", según Tania Molina, criminóloga independiente y consultora en seguridad.
Lea más: Randall Zúñiga aboga por un control más estricto de las motocicletas para frenar homicidios
Para la experta, Costa Rica y Ecuador tienen grandes similitudes, que explican por qué las organizaciones criminales encontraron terreno fértil en ambos países.
Este es parte de su análisis:
La especialista señala que los dos países deben ser analizados desde focos muy específicos para determinar las causas que están generando la violencia y el narco, pero sí concluye que hay grandes semejanzas.
“A nosotros solo nos falta la toma de un medio de comunicación, para que esto sea tan público y notorio, pero estamos muy cerca. Tenemos muchos grupos criminales en el país, que controlan, que están en pugna por el control del tráfico macro y micro y ya no hay sorpresa donde se ven esas manifestaciones, aquí ya hacen canciones, suben videos con armas de grueso calibre, amenazan a las autoridades, y hace poco asesinaron a un agente del OIJ y los amenazan constantemente. En síntesis, podríamos decir que ellos van por el escalón 10 y nosotros ya llegamos al escalón 4, vamos subiendo poco a poco”, dijo Molina.