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Profesionalización del hampa es una realidad, reconoce subdirector del Organismo de Investigación Judicial
Crimen se maneja como empresa

• Los resultados de la nueva Ley contra la Delincuencia Organizada se comenzarían a sentir a mediano plazo, anticipó Francisco Segura

Eduardo Baldares
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El narcotráfico y el trasiego de personas, las bandas roba carros y los estafadores en masa tienen un aspecto en común más allá de su carácter criminal.
Todos son negocios manejados como empresas que suelen tener una organización con poco que envidiarle a las multinacionales lícitas.
Así de grande y bien estructurado está el rival número uno de la seguridad en Costa Rica, el crimen organizado, de acuerdo con Francisco Segura, subdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

¿Qué es el crimen organizado?
Hay que hacer una distinción. Cuando se establece una banda para asaltar una pulpería, una joyería, un banco, etc., esas son organizaciones de delincuentes, pero lo que nosotros tomamos como crimen organizado es una empresa, de carácter más permanente, con toda una estructuración jerárquica, un esquema operativo y hasta redes de sucursales.

¿Cuán estructuradas están estas “empresas”?

Tienen un gerente general, jefes de cuadrillas criminales, distribuidores de droga, cobradores sicarios, corrompedores de autoridades, infiltrados en departamentos oficiales, todos trabajando con el objetivo de hacer crecer el negocio. Son como empresas, pero de carácter criminal.

Las manifestaciones más frecuentes...
Principalmente se trata de narcotráfico, con todos los negocios que conlleva, como lavado de dinero y sicariato. También hay bandas que trafican armas, otras de roba carros y las que trasiegan ilegalmente personas, así como las especializadas en fraudes.

¿Estamos apenas ante la punta del iceberg?
Probablemente sí. El caso reciente de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS, a través de la cual se habrían realizado fraudes bancarios) es una muestra, porque se organizó una red de delincuentes al estilo empresarial, con intelectuales expertos en informática, falsificadores, otros encargados de hacer contacto con las víctimas, interceptadores de teléfonos, etc., y enquistados dentro de un ente oficial.

¿Y en cuánto a los traficantes de armas y personas?
En armas no hemos tenido mayor efectividad. Se decomisan a los narcotraficantes y en operativos contra otro tipo de bandas, pero como tales no tanto. En trata de personas este último año sí se desmembraron redes que trasegaban niños en Centroamérica, así como otras dos, de peruanos y de chinos, respectivamente.

¿De dónde proviene el crimen organizado?
Hay un componente importado que es fundamental. En su mayoría las bandas más organizadas corresponden a multinacionales del crimen, aunque también las hay locales, pero seguramente influidas por las otras.

¿Cuán relevante es la aprobación del proyecto de Ley contra la Delincuencia Organizada?
Muchísimo, aunque se debe aclarar que la solución no será inmediata. Por ejemplo, el montaje de la plataforma de información llevaría unos dos o tres años de trabajo. Sin embargo, es fundamental aprobarla cuanto antes; a mediano plazo los resultados serán evidentes.

¿Qué herramientas les dará la nueva legislación?
Muchas. La posibilidad de revisar registros bancarios a quienes de la noche a la mañana aparezcan como nuevos ricos y la interceptación de llamadas telefónicas en casos determinados por un juez como de presunto crimen organizado, serán de mucha ayuda, entre muchas otras reformas.

¿Tendrá respaldo económico?
Esa es la idea. La Ley tiene que venir con el bollo de pan bajo el brazo.


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