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Crédito en dólares: Torre de naipes

Contrarrestar los riesgos de la actual dolarización de hecho de la economía, destaca entre las tareas que ocupan a las autoridades locales en el proceso de reforma financiera. El sector bancario revela un abuso del crédito en dólares y establece que cerca del 42% de las colocaciones son hipotecas y la mayoría de esas están en no generadores (de dólares).
El director de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), Gerardo Corrales, acepta que “se nos fue la mano con la dolarización de hecho. Nos hemos brincado la regla de oro y cuando uno hace el análisis serio de estrés, lo primero que sufre es el portafolio hipotecario; es muy sensible a tasas de interés y tipo de cambio”, reconoce el banquero.
El mismo presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Bolaños, admite que como sistema se promovió una amplísima dolarización de hecho de la economía. “Nosotros tenemos tratos preferentes al crédito que viene del exterior, sobre todo a través del sistema financiero, no hay retención de impuestos sobre los intereses”, señala el jerarca.
Además, agrega que el BCCR estableció un encaje a los créditos de corto plazo, pero los de mediano y largo plazo no lo tienen.
De acuerdo con el vicepresidente de la República, Luis Liberman, la razón por la que el sistema financiero privado se expandió en moneda extranjera es que le era muy difícil competir con los bancos del Estado para colocar colones. El funcionario aboga por un proceso de desdolarización, en el que solo quienes generan ingresos en dólares tengan créditos en esa moneda.
Asimismo el presidente del Banco Central conviene que el país centroamericano migre a un esfuerzo decidido para colonizar más rápido la economía y socavar las amenazas derivadas de la dolarización de hecho.
Bolaños afirma que tanto la Superintendencia de Entidades Financieras (Sugef) como el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) ya empezaron con los primeros pasos, desde el punto de vista de supervisión y regulación, a hacer diferencias que reflejen el mayor riesgo que los clientes del sistema financiero tienen por esa dolarización de hecho.
La jefe de estrategia del puesto de bolsa Aldesa, Adriana Rodríguez, confirma la vulnerabilidad que implica la dolarización del crédito sin un paralelo de los ahorros que más bien se colonizaron. Así, existe un descalce importante que se genera en el sistema financiero, el cual se hizo más grande con los meses y este año los bancos continuaron prestando más en dólares que en colones.
Sin embargo, según Rodríguez, las autoridades monetarias son conscientes del peligro, por lo que hay un esfuerzo certero en tratar de minimizar los efectos de ese riesgo a futuro. La analista califica la directriz del Conassif de hacer sensibilización de tasas de tipo de cambio, para medir la capacidad de reacción de los deudores ante esos “shocks”, como una decisión pertinente en el momento en que todavía no hay una crisis.
Por otra parte, el expresidente del BCCR, Francisco de Paula Gutiérrez, considera oportuno valorar los riesgos e incluirlos en los precios de los créditos. “Que cuando yo le doy un préstamo a un no generador de divisas, en dólares, que la tasa de interés refleje el costo del riesgo asociado a ese préstamo”, asevera.
De lo contrario, el economista prevé una sobreextensión de endeudamientos en dólares de gente que no debería estar endeudada en esa denominación. Rodríguez atribuye el desbalance a la certidumbre de los consumidores por la estabilidad cambiaria.
La dificultad con ese fenómeno radica en que, ante un abrupto movimiento en el costo de la divisa, el mercado no cuente con los dólares suficientes para responder a los compromisos pactados. Otro problema observado por Francisco de Paula es que cuando hay mucha dolarización, se limita el actuar de política económica del Banco Central.
Es decir, explica, si en algún momento el país tiene que tener una devaluación fuerte, con la estructura de cartera tan dolarizada de los bancos, si no están en un buen balance de riesgos, se podría tener quiebras de muchas entidades. Lo que cohíbe las decisiones del Central para, por ejemplo, poder tomar ese instrumento.
Los especialistas también plantearon la posibilidad de modificar la ley de la moneda para dictar la obligatoriedad de que en Costa Rica todos los precios estén fijados en moneda local. Ya que la dolarización de esos en ciertos sectores comerciales crean distorsiones para el consumidor frente a una variabilidad del tipo de cambio.


María Morales © FIVE365.com

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