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Cerró en un 4,4% de la producción nacional en 2011
Creció menos el déficit fiscal

Menos gasto público y más recaudación fueron la causa

El déficit fiscal cerró, en 2011, en un 4,4% de la producción nacional, por debajo del 5,2% previsto a comienzo del año anterior.
Las razones de la disminución fueron la restricción del gasto público y el incremento en la recaudación tributaria.
Pese a la mejora, en 2012, la situación financiera del sector público será complicada, lo que obligará al Gobierno central a buscar más recursos en el mercado interno.
La política de austeridad hizo que los gastos gubernamentales representaran un 19% de la producción del país el año anterior, fueron 0,6 puntos porcentuales menos que en 2010, lo cual representó más de $220 millones.
La disminución es atribuida a la menor inversión, principalmente en infraestructura.
Sin embargo, los salarios, pensiones y pago de deuda siguen creciendo y la posibilidad de disminuirlos es, políticamente, poco viable.
El déficit fiscal es la diferencia entre los ingresos y los egresos del Estado.
En el caso nacional comenzó a incrementarse tras la crisis global, debido a que el crecimiento de la economía disminuyó y con ello los ingresos tributarios.
En el rubro de los ingresos del Estado vía impuestos, estos fueron de un 13,4% de la producción, lo que significó 0,3 puntos porcentuales más comparado con 2010.
Al final el plan de mejorar la recaudación tributaria significó un ingreso extra de $110 millones, de los $5.300 millones recaudados en impuestos el año anterior.
“Logramos romper con el tabú de que no podíamos hacer esfuerzos para obtener más dinero a través de impuestos”, dijo Fernando Herrero, ministro de Hacienda.
Pese al crecimiento a través de los gravámenes, la posibilidad de que estos crezcan, en los próximos años, por encima del 1% adicional es descartada por el Gobierno.
La previsión es que la carga tributaria del Ejecutivo se mantenga sobre el 13% de la producción nacional.
Para este año, el déficit fiscal sería de un 5,5% de la producción nacional.
Aunque esta cifra podría variar debido a que, en las próximas semanas, el Gobierno anunciará nuevas medidas de restricción del gasto, debido a la infructuosa aprobación de la reforma fiscal.
La necesidad de recursos será satisfecha con la venta de más bonos de deuda en el mercado interno.
Sin embargo, el Estado aumentaría los rendimientos que paga a los inversionistas debido a que, desde setiembre pasado, tiene dificultad para colocar sus títulos.
Para este año, Hacienda deberá vender bonos por un equivalente a más de $1.700 millones para poder financiar su actividad.
El resultado de la intervención estatal sería un incremento en las tasas de interés de los bancos, lo cual encarecería los créditos.
“Las necesidades de financiamiento del Gobierno son aún muy altas, y ponen al país en una situación vulnerable, especialmente en vista de la delicada situación internacional”, enfatizó Herrero.
La capacidad de absorción del mercado de títulos valores de Gobierno ha venido disminuyendo de manera significativa en los últimos cuatro meses, con captaciones en subasta muy por debajo del nivel esperado.

Oscar Rodríguez
[email protected]


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