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En marcha conmemorativa del 1° de Mayo
Costo de la vida preocupa a trabajadores

• Manifestantes cuestionan cadena de aumentos y piden políticas a favor de la seguridad alimentaria
• Iglesia católica se unió al clamor popular por mejores salarios


Natasha Cambronero
ncambronero@larepublica.net

Un alto a los aumentos, mejores salarios y la defensa de la seguridad alimentaria y ciudadana fueron las principales demandas ayer, en la marcha de conmemoración del Día del Trabajador.
Entre pancartas, música y gritos, los manifestantes reclamaron que los salarios alcanzan cada vez menos para satisfacer las necesidades de la familia.
En ese sentido el manifiesto que llevaron los trabajadores, y que fue leído frente al edificio de la Asamblea Legislativa, planteaba al Poder Ejecutivo asumir acciones para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Asimismo el documento instó a definir las políticas en pos de la seguridad alimentaria. El temor radica en que una crisis mundial por la escasez de alimentos podría traer hambre al país, por los altos costos que tendrían los productos de consumo básico.
“Hoy no tenemos arroz, el maíz y los frijoles hay que traerlos de afuera porque este y los anteriores gobiernos arruinaron a los productores agrícolas”, señala el manifiesto leído por Dennis Cabezas, representante de los trabajadores.
La Iglesia católica se unió al llamado popular. En su homilía Hugo Barrantes, arzobispo de San José, planteó que los ingresos de las familias deben por lo menos compensar el incremento que registran los productos de la canasta básica y los servicios públicos.
El religioso abogó también por la unidad y el diálogo nacional para enfrentar la crisis mundi
al que se avecina.
“Por otra parte, conviene también que la totalidad de la ciudadanía considere que la crisis económica por la que atraviesa el mundo, y cuyos efectos comenzamos a sentir también en Costa Rica, debe hacernos caminar hacia patrones de consumo cada vez más responsables”, añadió.

Sobre la demanda de los trabajadores, el gobierno respondió que se dará impulso a un programa de inversión por ¢7 mil millones para reactivar la siembra de arroz, frijoles y maíz blanco, dijo Javier Flores, ministro de Agricultura.
A la vez, el gobierno promete un plan para ayudar a las familias pobres, que será anunciado más adelante.
La inseguridad ciudadana y la corrupción fueron otros dos temas que destacaron entre las demandas de los trabajadores, que se desarrolló entre el parque de la iglesia La Merced y el edificio de la Asamblea Legislativa.

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