Costa Rica está perdiendo guerra contra las drogas, según expertos
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República
Enviar

Hace más de 40 años, en junio de 1971, Richard Nixon desató la “guerra contra las drogas”, un movimiento que reformó las políticas de Estados Unidos para combatir el narcotráfico.

“El abuso de drogas es el enemigo número uno de Estados Unidos” dijo en ese momento el expresidente norteamericano.

Desde entonces, se utilizaron mecanismos represivos y de penalización para el consumo, posesión y comercialización de las drogas, que provocó una sobrepoblación en las cárceles y castigó fuertemente a la clase social más vulnerable.

En este siglo, Estados Unidos cambió su enfoque en la lucha contra las drogas, a través de la regulación de la producción y comercialización de la marihuana, aunque mantiene su postura de que la legalización no “eliminará el crimen organizado ni reduciría significativamente sus ganancias”, establece la Política Nacional sobre Drogas de ese país.

Si Estados Unidos ha cambiado su enfoque, “¿Por qué nosotros no?”, se pregunta Roberto Artavia, presidente de la Fundación VIVA, organización que vela por el desarrollo sostenible en América Latina.

“En Costa Rica vemos corrupción de jueces y fiscales, homicidios y balaceras entre pandillas, todo producto de esta “guerra” contra las drogas, causada por la ilegalidad de algunas de ellas. Hay un deterioro de nuestro contrato social”, agregó.

Similar criterio tiene Juan Carlos Hidalgo, analista del Cato Institute, quien considera que la región ha fracasado en los últimos años.

“No es coincidencia que las tasas de homicidio más altas se encuentren en los países que conforman la ruta de la cocaína entre Los Andes y Estados Unidos”, explicó.

A pesar de solo contar con el 10% de la población global, América Latina es responsable del 30% de los homicidios violentos en el mundo, con casi 150 mil casos anuales, según la Organización de Estados Americanos.

Sin embargo, también es la región con menos muertes producto del consumo de sustancias ilícitas, con 4.900 en 2012, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Soluciones

Legalización. Es fue la respuesta de los analistas consultados a la pregunta de cómo resolver la violencia relacionada con las drogas en nuestro país.

“Hay que quitarle el negocio a ese pequeño narcotraficante que trabaja en la calle”, espetó Artavia.

Ambos coincidieron que se debe empezar con la legalización de la marihuana, pero Hidalgo fue más lejos.

“De nada nos sirve legalizar la marihuana si no se pone sobre el tapete el tema de la cocaína después. Costa Rica es país de tráfico y esta droga sigue siendo la principal fuente de ingresos de los carteles internacionales”, detalló Hidalgo.

Actualmente se discute en nuestro país un proyecto de ley que pretende legalizar la marihuana con fines recreativos.


Ver comentarios