Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 10 Julio, 2015

La idea es que el IPS complemente al PIB, no lo reemplace, como un indicador fundamental del desempeño nacional

Costa Rica en el ranking social del mundo

Costa Rica es un país que, medido por su desarrollo económico, muestra un PIB per cápita que se ubica en el lugar 59 entre 133 países del orbe. Pero en el Índice de Progreso Social (IPS) está entre los 28 mejores, en compañía de Uruguay y Chile.
Una de las conclusiones de los analistas es que “el desarrollo económico es necesario pero no suficiente para el progreso social. Es posible lograr altos niveles de progreso social con un relativamente modesto nivel de ingresos”. Por ejemplo, México tiene un PIB per cápita superior a Costa Rica, pero su nivel de progreso social se ubica en la desagradable posición 54. Panamá tiene un per cápita un 40% superior a Costa Rica, pero se ubica en el lejano nivel 41 en progreso social.
En el contexto global se dan casos similares. Italia e Israel tienen un PIB per cápita que casi triplica al de Costa Rica, pero están en posiciones inferiores en el Índice de Progreso Social. Rusia, con un PIB un 75% mayor al de Costa Rica, tiene un IPS que lo ubica en el lugar 71.
Entre los componentes en los que Costa Rica funciona relativamente bien en comparación con otros países con un PIB similar, destacan: la esperanza de vida al nacer, las muertes por enfermedades no contagiosas, el acceso a agua potable, la libertad de prensa, la libertad de expresión, la tolerancia religiosa y hacia los homosexuales, la corrupción, los derechos políticos.
Donde Costa Rica toca la cima es en la dimensión que evalúa los derechos individuales, el acceso a la educación superior (medida por matrícula), la equidad e inclusión, la libertad personal y de escogencia. En este nivel están los países con alto grado de libertad y tolerancia. El país está en el 8° lugar del mundo, después de Suiza.
La octogenaria medida para medir el desarrollo de las naciones, conocida como Producto Interno, ha estado fuertemente cuestionada. Don Pepe Figueres decía que el PIB per cápita era como colocar la mitad de una persona en un horno a alta temperatura y la otra mitad en una hielera, concluyendo que la temperatura promedio era normal (se lo escuché a ese gran economista don Carlos Manuel Castillo).
Michael Porter, de la Escuela de Negocios de Harvard, y Scott Stern del Tecnológico de Massachusetts, han dirigido el diseño y la aplicación de este nuevo Índice. Se trabaja con 52 indicadores que cubren aspectos de salud, vivienda, seguridad personal, libertad, tolerancia, acceso a conocimientos y sostenibilidad del ecosistema, entre otros.
Como señala el doctor Porter en una de sus últimas publicaciones, la idea es que el IPS complemente al PIB, no lo reemplace, como un indicador fundamental del desempeño nacional. Costa Rica como sociedad se adelantó al concepto fuertemente economicista que siguieron otros países, el desafío ahora es sostener lo que se ha logrado, fortalecerlo y —como lo hicieron los grandes líderes— actuar más por convicción que por fórmulas exclusivistas.

Arturo Jofré
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